

El Gobierno de España aprobó una ampliación de 230 millones de euros en las ayudas destinadas al sector agrario y pesquero con el objetivo de aliviar el impacto del aumento de los costes provocado por el conflicto en Oriente Medio.
La medida incrementa los fondos para la compra de fertilizantes y mantiene las subvenciones al gasóleo agrícola y pesquero hasta finales de septiembre.
El nuevo paquete fue aprobado por el Consejo de Ministros como parte del segundo decreto extraordinario para responder a las consecuencias económicas de la guerra en Irán.
Con esta ampliación, el respaldo total destinado a agricultores y pescadores alcanza los 1107 millones de euros, tras sumarse a los 877 millones que ya habían sido aprobados en marzo.
La principal novedad consiste en el incremento de las ayudas para fertilizantes, cuyo presupuesto pasa de 500 a 665 millones de euros. Además, el Ejecutivo elevó la cuantía de las subvenciones hasta los 38,33 euros por hectárea en cultivos de secano y 92,50 euros por hectárea en los de regadío, con el propósito de compensar el fuerte encarecimiento de estos insumos.

¿Qué cambios habrá en las ayudas al gasóleo agrícola y pesquero?
El decreto también prorroga durante tres meses, hasta el 30 de septiembre, la ayuda de hasta 20 céntimos por litro para el gasóleo utilizado por agricultores, ganaderos y la flota pesquera. La medida contará con un presupuesto de 65 millones de euros.
Los agricultores y ganaderos que tengan derecho a la subvención no deberán realizar nuevos trámites administrativos. La ayuda se gestionará automáticamente mediante la solicitud de devolución del impuesto especial sobre hidrocarburos.
En el caso de la pesca, la compensación cubrirá el 70% de la diferencia entre el precio medio del combustible y el registrado antes del inicio del conflicto, con un límite de 20 céntimos por litro.
¿Por qué el Gobierno refuerza estas ayudas?
El Ministerio de Agricultura justificó el nuevo paquete por el impacto que el conflicto en Oriente Medio ha provocado sobre los mercados internacionales de materias primas. El encarecimiento del petróleo, el gas natural y los fertilizantes elevó de forma significativa los costes de producción del sector primario.

El Ejecutivo considera que la agricultura, la ganadería y la pesca representan actividades estratégicas para la economía española y para garantizar la seguridad alimentaria.
Además de estas ayudas directas, las empresas del sector podrán acceder a otras medidas relacionadas con el uso del gas natural en procesos industriales agroalimentarios y en determinados cultivos agrícolas.
El Consejo de Ministros también autorizó estudios urgentes para analizar la productividad de las rías gallegas ante los efectos del cambio climático y los recientes episodios meteorológicos adversos.










