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La inflación en España inició 2026 con una desaceleración significativa. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en enero en el 2,4% interanual, cinco décimas menos que en diciembre, impulsado por el abaratamiento de la electricidad y los carburantes.

Se trata del mayor descenso mensual desde marzo del año pasado y del registro más contenido desde junio de 2025.

El dato fue publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística a través de su indicador adelantado. La evolución confirma una tendencia de moderación de los precios tras meses de estabilidad, en un contexto en el que la inflación se acerca al objetivo del 2% marcado por el Banco Central Europeo.

Desde el Ministerio de Economía destacaron que esta desaceleración permite sostener la recuperación del poder adquisitivo de los hogares, al tiempo que reduce presiones sobre el consumo y la actividad económica.

¿Qué explica la desaceleración de los precios en enero?

La moderación de la inflación respondió principalmente al componente energético. La electricidad redujo el ritmo de aumento de sus precios respecto al mismo mes del año anterior, mientras que los carburantes registraron descensos, factores que empujaron a la baja el índice general.

El complemento llega en un contexto de reformas al sistema de pensiones y revalorizaciones vinculadas al IPC(Fuente: Shutterstock)
El complemento llega en un contexto de reformas al sistema de pensiones y revalorizaciones vinculadas al IPC(Fuente: Shutterstock)

En términos mensuales, el IPC cayó un 0,4% respecto a diciembre, un comportamiento poco habitual para el inicio del año y que refuerza la señal de enfriamiento inflacionario.

Por su parte, la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados, se mantuvo en el 2,6% por tercer mes consecutivo.

Este indicador no se situaba por encima del IPC general desde mayo de 2025 y refleja una mayor estabilidad en los precios estructurales.

¿Qué dicen los datos económicos más recientes sobre la evolución de la economía?

La moderación de la inflación se produce en un contexto de crecimiento económico. En 2025, la economía española avanzó un 2,8%, impulsada por la demanda interna, el mayor consumo de los hogares y un notable repunte de la inversión empresarial, según los datos de contabilidad nacional del INE.

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Fuente: Shutterstock
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El crecimiento se aceleró en el último trimestre del año, con un avance del 0,8%, el más elevado de 2025, y permitió encadenar 22 trimestres consecutivos de expansión. El valor del PIB a precios corrientes alcanzó los 1,68 billones de euros, un 5,7 % más que en 2024.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, destacó que España volvió a situarse entre las economías avanzadas con mayor crecimiento, con un ritmo superior al previsto para la zona euro y con perspectivas favorables para 2026.

¿Cómo impactan estos indicadores en el corto plazo?

La combinación de crecimiento económico y desaceleración de la inflación dibuja un escenario más previsible para familias y empresas.

Mientras el consumo y la inversión sostuvieron la actividad en 2025, la contención de los precios reduce tensiones sobre los ingresos reales.

El INE recordó que estos datos de inflación corresponden ya a la nueva base 2025, que actualiza la cesta de la compra y las ponderaciones, incorporando nuevos productos y retirando otros en desuso.

El próximo 13 de febrero se conocerá el dato definitivo del IPC de enero, que permitirá confirmar si esta tendencia de moderación se consolida en los primeros meses de 2026.