La campaña del Impuesto sobre la Renta correspondiente a 2025 comenzó este 8 de abril en España con una novedad clave: todos los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV) deberán presentar la declaración, sin importar sus ingresos.
La medida, impulsada por la Agencia Estatal de Administración Tributaria, también incluye a todos los integrantes de la unidad de convivencia, lo que amplía el alcance de la obligación fiscal en uno de los sectores más vulnerables.
En términos generales, el organismo mantiene los umbrales habituales: deberán declarar quienes superen los 22.000 euros anuales con un solo pagador o los 15.876 euros con dos o más. También quedan incluidos los trabajadores autónomos y quienes estén registrados en regímenes especiales como el del mar.
Sin embargo, el foco principal de la campaña está puesto en los perceptores del IMV. Aunque esta prestación es considerada renta exenta, la obligación de presentar la declaración se mantiene como requisito indispensable para sostener el beneficio, bajo riesgo de suspensión si no se cumple.
¿Qué implica declarar el Ingreso Mínimo Vital?
El IMV, gestionado en coordinación con la Seguridad Social, no tributa en la mayoría de los casos. Esto significa que los beneficiarios no deberán pagar impuestos por esta ayuda, salvo en situaciones específicas.
Solo se deberá declarar como rendimiento del trabajo el monto que supere los 12.600 euros anuales, equivalente a 1,5 veces el IPREM. En caso de recibir otras ayudas sociales, como rentas mínimas autonómicas, únicamente se tributa por el excedente conjunto.
En la práctica, la mayoría de las declaraciones vinculadas al IMV resultan simples. Muchas se presentan sin ingresos adicionales, con resultado neutro: ni a pagar ni a devolver. Aun así, el trámite sigue siendo obligatorio y anual.
¿Cómo afecta a las familias y qué pasa si no se cumple?
La normativa también impacta en la organización familiar al momento de declarar. En hogares con hijos menores, recomiendan la declaración conjunta cuando los progenitores están casados. En otros casos, uno puede incluir a los hijos en una declaración conjunta y el otro presentar una individual.
El incumplimiento de esta obligación puede tener consecuencias directas.
Según lo establecido, el Servicio Público de Empleo Estatal puede suspender temporalmente el pago del IMV si no se presenta la declaración correspondiente.
El Ingreso Mínimo Vital, creado para prevenir la pobreza y la exclusión social, sigue siendo compatible con ingresos laborales. De hecho, incorpora incentivos para fomentar la inserción en el mercado de trabajo, en un intento por equilibrar asistencia y autonomía económica.