- Los errores en la Declaración de la Renta que pueden hacer perder la devolución
- Qué deducciones pueden aumentar la devolución y por qué se pierden con frecuencia
- Por qué los ingresos no declarados y los datos incorrectos paralizan la Declaración de la Renta
- Qué hacer si se detecta un fallo tras presentar la Declaración de la Renta
La Declaración de la Renta es uno de los trámites fiscales más relevantes para millones de contribuyentes en España. Cada campaña, la Agencia Tributaria revisa de forma automatizada y posterior las autoliquidaciones del IRPF, contrastando los datos declarados con la información que ya obra en su poder.
Aunque muchos ciudadanos presentan el borrador sin modificaciones, los errores siguen siendo frecuentes. Fallos en las retenciones del IRPF, omisiones de ingresos o deducciones mal aplicadas pueden provocar que la devolución se retrase o que el resultado final sea inferior al esperado.
Los errores en la Declaración de la Renta que pueden hacer perder la devolución
Uno de los problemas más habituales es no revisar correctamente las retenciones aplicadas en nómina o facturas. Si el porcentaje retenido no se ajusta a la situación personal del contribuyente, el resultado de la declaración puede variar significativamente. La Agencia Tributaria recuerda en su manual práctico de Renta que es responsabilidad del contribuyente comprobar que los datos fiscales sean correctos antes de confirmar el borrador.
En el caso de los trabajadores autónomos, el riesgo es mayor. Las retenciones mal practicadas en facturas o la falta de coherencia entre ingresos declarados y modelos trimestrales pueden generar discrepancias que paralicen la devolución hasta que se aclare la situación.
Qué deducciones pueden aumentar la devolución y por qué se pierden con frecuencia
Cada ejercicio fiscal contempla deducciones estatales y autonómicas que pueden reducir la cuota del IRPF. Sin embargo, no todas se aplican automáticamente. Entre las más relevantes se encuentran:
- Deducción por vivienda habitual para hipotecas firmadas antes del 1 de enero de 2013.
- Deducciones autonómicas por alquiler, que varían según la comunidad autónoma.
- Deducción por donativos a ONG, regulada por la Ley 49/2002.
- Deducción por familia numerosa o discapacidad a cargo, recogida en el artículo 81 bis de la Ley del IRPF.
No revisar estas posibilidades puede suponer perder parte de la devolución. La Agencia Tributaria señala que el borrador es una propuesta, no un documento cerrado, por lo que corresponde al contribuyente verificar que se incluyan todos los beneficios fiscales aplicables.
Por qué los ingresos no declarados y los datos incorrectos paralizan la Declaración de la Renta
Otro error frecuente es no incluir todos los ingresos obtenidos durante el ejercicio fiscal. Hacienda cruza datos con bancos, empresas y organismos públicos a través de declaraciones informativas, lo que permite detectar fácilmente discrepancias. Entre los ingresos que suelen olvidarse figuran:
- Subvenciones y ayudas públicas.
- Rendimientos por alquiler de inmuebles, incluso si son ocasionales.
- Premios de lotería, teniendo en cuenta el mínimo exento vigente.
- Ganancias patrimoniales por venta de acciones o criptomonedas.
Asimismo, errores en el DNI, en el IBAN bancario o en la situación familiar pueden retrasar el pago. Cambios como matrimonio, divorcio o nacimiento de hijos influyen en el mínimo personal y familiar, lo que puede modificar la cuota final del impuesto.
Qué hacer si se detecta un fallo tras presentar la Declaración de la Renta
Si la declaración ya ha sido presentada y se detecta un error, la normativa permite corregirlo. El contribuyente puede solicitar una rectificación de autoliquidación cuando el fallo le perjudica o presentar una declaración complementaria si debe ingresar una cantidad adicional.
Revisar con detalle los datos fiscales, comprobar las deducciones y verificar que todos los ingresos estén correctamente declarados es la mejor forma de evitar retrasos. La Agencia Tributaria insiste cada año en que confirmar el borrador sin revisar puede salir caro.