Las personas mayores de 65 años que no han cotizado lo suficiente para acceder a una pensión contributiva pueden solicitar la pensión no contributiva de jubilación. Esta prestación garantiza ingresos mínimos a quienes carecen de recursos económicos suficientes.
En 2026, el importe mensual supera los 600 euros, alcanzando los 628,8 euros al mes en su cuantía completa. La cifra anual asciende a 8803,20 euros, repartidos en 14 pagas: 12 mensualidades ordinarias más dos extraordinarias en junio y noviembre.
Requisitos para acceder a la prestación sin cotizaciones
Para solicitar esta ayuda, es necesario tener 65 años o más en la fecha de la solicitud. El solicitante debe haber residido legalmente en España durante al menos 10 años entre los 16 años y el momento de pedir la pensión.
De esos diez años, dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud. Además, los ingresos personales anuales deben ser inferiores a 8803,20 euros. No se puede tener derecho a una pensión contributiva, es decir, no haber alcanzado los 15 años mínimos de cotización.
Dónde y cómo presentar la solicitud
La tramitación se realiza a través de la Seguridad Social o de los servicios sociales de cada comunidad autónoma. El solicitante debe presentar documentación que acredite su edad, residencia legal en España y situación económica.
Es fundamental incluir una declaración de ingresos o rentas computables de la unidad económica de convivencia. Esta declaración debe presentarse en el primer trimestre de cada año para mantener el derecho al cobro. Si no se presenta, el pago de la pensión queda suspendido hasta que se aporte la documentación.
Cómo varían las cantidades según la convivencia
Si el beneficiario vive solo y no tiene ingresos propios superiores al 35% de la pensión completa, recibe el importe íntegro de 8803,20 euros anuales. Cuando convive con familiares directos, se aplican límites de acumulación de recursos que varían según el número de personas.
Si en la misma vivienda hay más de un beneficiario de pensión no contributiva, la cuantía individual se calcula con una fórmula específica. En estos casos, cada persona recibe un importe menor, pero se garantiza un mínimo del 25% de la pensión establecida, es decir, al menos 2200,80 euros anuales.