

Durante casi ocho siglos (711-1492) la Península Ibérica estuvo parcialmente bajo dominio musulmán, lo que dejó una profunda huella en la cultura, la lengua y la sociedad españolas. Esta influencia se aprecia todavía hoy en numerosos términos del español con raíz árabe y en otros aspectos de la vida cotidiana, incluidos algunos apellidos
Un ejemplo de esta herencia cultural está en los apellidos españoles, algunos de los cuales tienen posibles raíces árabes o influencias lingüísticas que datan de la época de Al-Ándalus. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2022, en Castilla-La Mancha el apellido más frecuente es García, con 78.655 personas registradas en la región, seguido de otros como Martínez, Molina, Morales, Pérez y Torres, muchos de ellos asociados en estudios lingüísticos a interacciones culturales entre castellanos y poblaciones de origen árabe o mozárabe.
Tras la Reconquista, culminada en 1492 con la caída de Granada, los Reyes Católicos impusieron la conversión al cristianismo o la expulsión a judíos y musulmanes que no se adaptaran. En este proceso muchos grupos adoptaron nombres, apellidos o formas lingüísticas propias de la sociedad cristiana dominante o adaptaron los suyos para integrarse cultural y socialmente. Estas transformaciones, incluyendo castellanizaciones, adopción de apellidos toponímicos o simplificaciones fonéticas, quedaron reflejadas en la evolución de la onomástica española.
Según el INE (2022), la distribución del apellido García en Castilla-La Mancha es: Albacete 20.837, Ciudad Real 14.101, Cuenca 7209, Guadalajara 9688 y Toledo 26.820 personas registradas. Esa variación por provincia señala la fuerte presencia histórica de este apellido en toda la comunidad autónoma
Además de García, el apellido Martínez es muy común en Castilla-La Mancha, con 48.583 personas registradas, seguido por otros apellidos frecuentes como Molina, Morales, Pérez y Torres, que aparecen con alta incidencia en la región según el INE. Estos apellidos forman parte de la onomástica más extendida en esta comunidad autónoma y reflejan la diversidad histórica de orígenes lingüísticos y culturales en el país.

Apellidos con influencia árabe en Castilla-La Mancha y su historia
A continuación, una lista de apellidos que, según estudios etimológicos y fuentes especializadas, muestran influencias o posibles raíces vinculadas a la presencia árabe en la península ibérica. La presencia de prefijos como al- o ben-, así como la adaptación fonética y léxica de nombres de origen árabe, son indicadores frecuentes de esta herencia lingüística.
A: Abdo, Abedrapo, Abencerraje, Abengoa, Avengoa, Abraham, Abril, Abufhele, Abufom, Abuhadba, Abusada, Adauy, Aguad, Aguilar, Akel, Alam, Alamar, Alamo, Alaue, Albarracín, Alcalá, Alcaide, Alcantará, Alcázar, Alcaraz, Alcocer, Alguacil, Albaja, Aliatar, Alicante, Almaden, Almeida, Almodóvar, Ali, Amed, Ananias, Aranda, Ascalante, Atala, Atwan, Auad.
B: Bandrés, Barahona, Barjuán, Barroso, Benarrocha, Benarroch, Benavides, Benegas, Benjumea, Benjumeda, Bermejo, Bichara, Bitar, Bono, Buendía.
C: Cabrero, Cattan, Castillo, Cebrián, Chacur, Chalhub, Chauriye, Chible, Chijany, Cid, Chocair, Cobaise, Cordobés, Cortés.
D: Dagach, Dahdal, De Sorbas, Derberián, Dib, Dip, Duk.
E: Elías, El de Úbeda, Eitit.
F: Facuse, Fajuri, Farran, Feres, Fualuan.
G: García, Gálvez, Gazul, Gazules, Giacaman, Gidi, Granadino, Guerra.
H: Haddad, Hamad, Hamdan, Hana, Herrera, Hasbun, Hawila, Hazbun, Hechem, Heleyley, Herrera, Hirmas.

I: Ides.
J: Jadue, Jaén, Jalifa, Jalilie, Jattar, Jorrat, José, Juriye, Jury.
K: Kattan, Kurbag.
L: Lahsen, Laibe, Lama, Lara, Latif, Leibe, Lucas.
M: Majluf, Manoli, Manzur, Maraver, Martínez, Melej, Méndez, Mendoza, Miguel, Mohanna, Mohor, Molina, Morales, Morón, Muley, Murube, Muhy, Musalem.
N: Nafel, Nazal, Nazer, Nebot, Nevot, Nicolás, Nustas.
P: Páez, Palacios, Palomeque, Pascual, Pérez, Picó, Pinto, Pomar, Ponce, Paluan.
R: Rabah, Rahal, Rasi, Repeina, Rizik, Roelas, Rumie.
S: Saade, Saadi, Sabag, Sabaj, Sabbag, Sabella, Sady, Sahlie, Saieh, Salama, Salame, Salas, Salem, Salipa, Salomón, Salvador, Sammur, Samur, Saporia, Seda, Seleibe, Sellan, Sfeir, Sordo, Solís, Sufan.
T: Tala, Tagie, Talhuk, Tame, Tamuz, Telchie, Torres.
V: Velaxco, Valenciano, Venegas.
Y: Yagnam, Yamal, Yamblat, Yarur, Yeber, Yoma.
Z: Zaid, Zalaquett, Zaror, Zegri, Zerene, Zgeib, Ziade.
La presencia de un apellido en esta lista no implica necesariamente un origen árabe directo o comprobado en todos los casos. Muchos apellidos actuales reflejan influencias lingüísticas e históricas derivadas de la convivencia cultural en la Península Ibérica durante siglos, procesos de castellanización tras la Reconquista o adaptaciones fonéticas con el paso del tiempo. La etimología de los apellidos puede variar según la fuente y el contexto histórico, por lo que su origen debe interpretarse desde una perspectiva lingüística y no exclusivamente genealógica.














