El campo español volvió a marcar la agenda política con una jornada de protestas de alcance nacional. Más de 25.000 agricultores y 15.000 tractores se movilizaron este jueves en rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, además de advertir sobre un posible recorte de fondos de la Política Agraria Común (PAC).
La convocatoria, impulsada por Asaja, COAG y UPA, se desplegó en al menos 30 provincias y combinó concentraciones urbanas, tractoradas y cortes de carreteras.
A pesar de las inclemencias meteorológicas, que obligaron a suspender algunos actos, las organizaciones agrarias destacaron la magnitud de la respuesta como una señal de hartazgo acumulado.
La protesta se produjo en un contexto de creciente tensión entre el sector primario y las instituciones europeas. Los productores temen que la apertura comercial con países sudamericanos derive en competencia desleal y que Bruselas avance con una reducción de hasta el 22% en los fondos destinados a la PAC en el próximo período presupuestario.
¿Por qué el acuerdo UE-Mercosur encendió al campo español?
El principal eje del reclamo apunta al impacto que tendría el acuerdo comercial sobre la producción local. Los agricultores denuncian que los productos importados desde países del Mercosur ingresarían al mercado europeo con menores exigencias ambientales y sanitarias, lo que generaría una competencia desigual frente a las normativas que rigen en la Unión Europea.
A esta preocupación se suma el temor a una caída de precios en sectores sensibles como la ganadería y determinadas producciones hortícolas.
Desde las organizaciones agrarias advierten que el acuerdo, tal como está planteado, compromete la rentabilidad de miles de explotaciones familiares.
Durante la jornada se repitieron consignas contra el tratado en comunidades como Galicia, Asturias y Castilla-La Mancha. En algunas ciudades, las protestas incluyeron cortes de rutas y acciones simbólicas, como la exhibición de animales o disfraces que aludían al uso de hormonas en la producción cárnica fuera del bloque europeo.
¿Qué reclaman los agricultores frente a los recortes de la PAC?
El segundo gran frente de conflicto gira en torno al futuro de la PAC. El sector sostiene que los fondos europeos resultan clave para sostener la actividad agraria en un contexto de suba de costos, inflación y exigencias regulatorias cada vez más estrictas.
Las organizaciones convocantes alertan que un eventual recorte presupuestario afectaría de forma directa a las pequeñas y medianas explotaciones, especialmente en regiones rurales con menor margen de rentabilidad.
En comunidades como Castilla y León, La Rioja y la Comunidad Valenciana, las tractoradas reflejaron ese malestar de manera contundente.
El mensaje que dejó el “súper jueves” fue claro. El campo exige ser escuchado antes de que se ratifiquen decisiones que considera estratégicas para su supervivencia.
Mientras el acuerdo UE-Mercosur avanza en el plano político, las protestas anticipan que el debate seguirá abierto en las calles y en las rutas de toda España.