

La historia de Abdullah Çelik volvió a conmover a Turquía tres años después del terremoto que devastó el sur del país. El jubilado de 65 años sobrevivió al derrumbe que arrasó con su vida familiar y quedó al cuidado de su nieto Yusuf Berk, que entonces tenía apenas 40 días y apareció con vida entre los escombros.
Hoy, ambos intentan reconstruir su rutina en una vivienda nueva entregada en Adıyaman. El caso tomó nueva visibilidad luego de que el ministro de Medio Ambiente, Urbanización y Cambio Climático, Murat Kurum, compartiera imágenes de esa nueva etapa y destacara el proceso de recuperación del abuelo y el niño.
Çelik perdió a su esposa, a sus dos hijas, a cuatro nietos y a otros familiares durante los sismos del 6 de febrero de 2023, con epicentro en Kahramanmaraş.
En medio de una tragedia que dejó más de 50 mil muertos, su relato quedó como uno de los testimonios más duros y a la vez más representativos del drama humano que atravesó a miles de familias.
El hombre recordó que, en el momento del desastre, se encontraba en el piso superior del edificio y al recuperar la conciencia no reconocía nada a su alrededor.
Según contó, la ciudad había quedado irreconocible. En ese escenario, su nieto fue hallado con vida dentro de su cuna, mientras dormía entre los restos del edificio colapsado.
¿Cómo fue la tragedia que cambió para siempre la vida de Abdullah Çelik?
El terremoto del 6 de febrero de 2023 destruyó buena parte de Adıyaman y otras provincias del sur de Turquía. Para Abdullah Çelik, la catástrofe significó la pérdida casi total de su familia.

En sus propias palabras, “todos se fueron” y solo quedaron él y su nieto recién nacido, una imagen que resume el golpe devastador que dejó el sismo en su entorno más íntimo.
El jubilado explicó que, además de su esposa y sus hijas, también murieron varios nietos y otros parientes que habían viajado para pasar las vacaciones semestrales junto a la familia. En total, dijo haber perdido a diez personas cercanas. La dimensión de esa ausencia marcó desde entonces cada aspecto de su vida cotidiana.
A pesar del dolor, el hallazgo con vida de Yusuf Berk se convirtió en su único sostén emocional. El bebé, que hoy tiene 3 años, pasó a ser el centro de su vida. Desde entonces, Çelik asumió solo su crianza y encontró en ese vínculo una razón para seguir adelante después de una pérdida irreparable.
¿Cómo logró reconstruirse junto a su nieto después del desastre?
Çelik aseguró que el acompañamiento estatal resultó decisivo para volver a empezar. Según relató, primero recibió refugio en carpas, luego en contenedores y más tarde en viviendas prefabricadas, hasta que finalmente pudo instalarse con su nieto en una casa construida por el Ministerio en la zona de İndere, en Adıyaman.

El hombre sostuvo que nada puede reparar la pérdida humana, aunque remarcó que contar con un hogar y con condiciones materiales estables le dio un alivio en medio del duelo.
También señaló que, a su edad, jamás habría podido levantar una casa por sus propios medios en tan poco tiempo, por lo que valoró especialmente la rapidez de la asistencia.
En su nueva vida, Abdullah organiza sus días entre el cuidado del niño, los traslados al jardín y la convivencia en un complejo con espacios comunes.
Contó que su nieto está solo dentro de la casa, pero que cuando va al parque juega con otros chicos y encuentra allí un entorno más alegre. En esa rutina sencilla, marcada por la ausencia y también por la supervivencia, ambos intentan escribir una nueva historia.









