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Tanto en España como en el resto de los países de la Unión Europea, el auge de la tecnología y los teléfonos móviles ha significado una revolución respecto a los métodos de pago. En muchos casos, las monedas y los billetes han sido reemplazados por dispositivos que utilizan tecnología “sin contacto”, que incluso han reducido el uso de las tarjetas físicas.

Hace dos años, el Reglamento (UE) 2024/1624 estableció un nuevo marco para limitar los grandes pagos en efectivo dentro de los Estados miembros. El objetivo es reforzar la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo y conseguir que los grandes desembolsos de dinero se realicen mediante métodos que permitan seguir el rastro de las operaciones.

La normativa fija un límite máximo común de 10.000 euros para los pagos en efectivo por bienes o servicios, aunque permite que cada país mantenga o adopte límites inferiores. Esto es especialmente importante en España, donde actualmente ya existe un máximo de 1000 euros para determinadas operaciones comerciales.

¿A partir de cuándo entra en vigor el reglamento de la Unión Europea que limita el uso de efectivo?

A partir del 10 de julio de 2027, el Reglamento (UE) 2024/1624 será aplicable de forma general en los Estados miembros de la Unión Europea. Desde esa fecha, las personas que comercien con bienes o presten servicios únicamente podrán aceptar o efectuar pagos en efectivo por un valor máximo de 10.000 euros, ya sea mediante una sola operación o varias operaciones que parezcan estar relacionadas.

Sin embargo, esto no significa que todos los países tengan que elevar o reducir sus límites hasta los 10.000 euros. El reglamento permite expresamente que los Estados miembros establezcan cantidades inferiores y que continúen aplicando los límites nacionales que ya sean más restrictivos.

Por este motivo, en España seguirá siendo relevante la regulación nacional, que actualmente prohíbe pagar en efectivo operaciones de 1000 euros o más cuando alguna de las partes actúa como empresario o profesional. La excepción se eleva a 10.000 euros cuando quien paga es una persona física que no tiene su domicilio fiscal en España y no actúa como empresario o profesional.

Oficial y confirmado | La Unión Europea cambia las reglas sobre el uso de dinero en efectivo para todos los países miembros (foto: Shutterstock)Fuente: ShutterstockShutterstock

¿Cuál es el límite para pagar en efectivo en España?

Actualmente, la legislación española establece que no podrán pagarse en efectivo las operaciones por un importe igual o superior a 1000 euros cuando alguna de las partes actúe como empresario o profesional.

Además, no es posible eludir esta limitación dividiendo una misma compra o prestación en varios pagos menores. Para calcular el límite se suman los importes de todas las operaciones o pagos en los que se haya podido fraccionar la entrega de un bien o la prestación de un servicio.

En caso de incumplimiento, tanto quien paga como quien recibe el dinero pueden ser considerados responsables de la infracción. La ley establece una multa equivalente al 25% de la cantidad pagada en efectivo que haya incumplido el límite establecido.

¿Cuánto dinero en efectivo se puede llevar encima en España?

Respecto de la cantidad de dinero que una persona puede transportar físicamente, la Ley 10/2010 establece la obligación de declararlas cuando se superan ciertos umbrales, pero no prohíbe llevar determinadas cantidades.

Dentro del territorio nacional, debe presentarse una declaración previa cuando una persona traslada medios de pago por un importe igual o superior a 100.000 euros.

Oficial y confirmado | La Unión Europea cambia las reglas sobre el uso de dinero en efectivo para todos los países miembros (foto: Shutterstock)Fuente: ShutterstockShutterstock

Por su parte, cuando una persona entra o sale de España con una cantidad igual o superior a 10.000 euros, también debe declarar previamente el movimiento. Esta obligación incluye no solo billetes y monedas, sino también determinados instrumentos de pago al portador. Por lo tanto, estas cifras no deben confundirse con los límites para realizar compras en efectivo.