

Un listado de doce frases cortas y directas lleva años circulando por redes sociales con el nombre de Stanley Kubrick. Se le conoce como “Basic Training” y se presenta como el código de conducta que el director de El resplandor y 2001: Una odisea del espacio habría impuesto en su hogar y su entorno de trabajo. Su estructura es simple: una condición y una respuesta. “Si lo abres, ciérralo. Si lo enciendes, apágalo. Si lo rompes, repáralo.”
La lista lleva años compartida en blogs, carteles impresos y publicaciones en redes sociales. Su brevedad y claridad la han convertido en un objeto de culto para admiradores del director. Pero su origen es más complejo de lo que sugiere la atribución popular.
Las 12 normas que se atribuyen al director de La naranja mecánica
El texto completo de las reglas de Kubrick sigue siempre el mismo patrón. Cada frase impone una obligación ante una acción cotidiana. Las más conocidas son: “Si lo tomas prestado, devuélvelo”, “Si lo ensucías, límpialo”, “Si lo mueves, devuélvelo a su lugar” y, como cierre, “Si no es asunto tuyo, no te metas”. La versión en inglés circula con mayúsculas y signos de exclamación, lo que le da un tono de reglamento casi militar.
El documental S Is for Stanley (2015), sobre la relación entre Kubrick y su chófer italiano Emilio D’Alessandro, popularizó la idea de que el director tenía estas normas pegadas en todas las habitaciones y oficinas de su finca Childwickbury, en Inglaterra. Medios italianos como Corriere TV y RAI Cultura recogieron ese relato en 2016 y 2019 y lo difundieron masivamente. Desde entonces, la atribución a Kubrick quedó fijada en el imaginario popular.

¿Las escribió Kubrick o las adoptó de una fuente anterior?
La investigación sobre el origen del texto revela que la estructura “If you open it, close it…” aparece en prensa generalista mucho antes de que se asociara a Kubrick. Un escaneo del diario The Blade (Toledo, Ohio) del 21 de diciembre de 1977 muestra una lista casi idéntica en la columna de la periodista Ann Landers, bajo el título “Self-Help Suggestions Added To Golden Rule”. Algunas frases son prácticamente iguales a las que hoy se atribuyen al director, incluida la que cierra con “no te metas en lo que no te importa”.
En 2001, Ann Landers volvió a publicar el mismo texto en el Houston Chronicle a través de Creators Syndicate, esta vez con una atribución explícita: “Golden Rules for Living” de Miriam Hamilton Keare, una abogada graduada de la Universidad de Chicago que había fallecido en enero de 2000. Esa versión recoge ya las 12 reglas en la forma prácticamente canónica que hoy se conoce. Todo esto ocurrió antes de que el vínculo con Kubrick se hiciera viral en la web.
Una atribución viral con historia previa
El patrón que siguió la atribución a Kubrick es habitual en internet. Un texto de circulación popular queda pegado al nombre de una figura célebre cuya personalidad encaja con él. En este caso, la reputación de Kubrick como perfeccionista obsesivo hizo verosímil que él hubiera redactado esas reglas. El director de Full Metal Jacket era conocido por su control absoluto sobre cada detalle de sus producciones y de su vida doméstica.
Lo que sí sostienen las fuentes es que Kubrick usaba esas normas en su entorno, ya fuera colgándolas en las paredes o entregándolas como guía de convivencia. Lo que no tiene respaldo documental es que las hubiera escrito desde cero. No existe ninguna nota firmada por Kubrick, ningún archivo con procedencia verificable ni ningún documento primario que pruebe su autoría original. La versión más probable, a la luz de la evidencia disponible, es que adoptó un texto preexistente y lo convirtió en norma interna, bautizándolo como “Basic Training”. Las frases eran anteriores a él. El rótulo y la difusión masiva llegaron décadas después de su muerte.














