La Antártida se ha convertido en uno de los grandes laboratorios naturales del planeta y, en ese escenario extremo, España ha logrado posicionarse entre los países con mayor peso científico. Tras décadas de trabajo sostenido, la investigación española en el continente blanco gana reconocimiento internacional por su volumen, impacto y capacidad de cooperación.
El avance no es casual ni reciente. Desde los años ochenta, la presencia científica española en la Antártida se ha expandido de forma constante, acompañando los grandes debates globales sobre cambio climático, biodiversidad y preservación de ecosistemas únicos. La ciencia polar, antes marginal, hoy ocupa un lugar estratégico en la agenda investigadora.
Según informó la agencia EFE, un nuevo estudio académico pone cifras y contexto a este recorrido, confirmando el rol de España como uno de los actores centrales en la producción de conocimiento antártico a nivel mundial.
España se consolida como potencia en investigación antártica a nivel global
España es la décima potencia mundial en investigación antártica, de acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). El trabajo analizó la evolución de la producción científica española en la Antártida y sus redes de colaboración internacional.
El informe, publicado en la revista Antarctic Science y liderado por el Departamento de Ecología de la UAM, examina más de treinta años de cooperación global y concluye que España ha desarrollado una red científica sólida y sostenida en el tiempo.
Según los datos recopilados, la investigación española en el continente blanco suma más de 2200 publicaciones científicas y colaboraciones con 40 países, un volumen que sitúa al país entre los diez con mayor presencia investigadora en la región.
Se registraron 2287 publicaciones entre 1980 y 2023, muchas de ellas en revistas de alto impacto internacional. Felipe Ríos, primer firmante del trabajo, destacó que esta evolución ha sido posible gracias a una extensa red de colaboración internacional.
España mantiene alianzas con más de 40 países, entre ellos el Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Italia y Chile.
Estas redes han permitido ampliar el alcance de los estudios, mejorar la calidad de los resultados y posicionar a la ciencia española como un socio confiable en proyectos antárticos de gran escala.
Figuras clave que impulsaron la investigación polar española
El estudio dedica un capítulo especial a la figura de Andrés Barbosa, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Su trabajo, según destaca la UAM, “fue decisivo para consolidar la ecología polar en España”.
Autor de 71 publicaciones científicas y con más de 1.400 citas, Barbosa es considerado uno de los investigadores que más ha contribuido al desarrollo de la ciencia antártica española. “Es uno de los científicos que más ha contribuido al desarrollo de la investigación en el continente, abriendo camino e inspirando a nuevas generaciones”, señaló la investigadora de la UAM Ana Justel.
Su legado científico ayudó a sentar las bases de una comunidad investigadora que hoy cuenta con reconocimiento internacional y continuidad generacional.
Cooperación internacional y desafíos futuros en la Antártida
La cooperación internacional aparece como uno de los pilares centrales del éxito español en la Antártida. Javier Benayas, catedrático de Ecología de la UAM y responsable de la investigación, subrayó que “la cooperación internacional seguirá siendo clave para afrontar los desafíos futuros en la región”.
Entre esos desafíos, el experto mencionó el impacto del cambio climático, la protección de los ecosistemas antárticos y la gestión del turismo. Estos factores, cada vez más relevantes, requieren un enfoque científico coordinado y global.
“El cambio climático, la protección de los ecosistemas y la gestión del turismo exigen una ciencia abierta y colaborativa que trascienda fronteras”, añadió Benayas, marcando el rumbo de la investigación antártica en los próximos años.