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El cierre de comercios culturales en los barrios históricos de Madrid se ha convertido en un termómetro de los cambios urbanos. La presión inmobiliaria, el aumento de los alquileres y la transformación del consumo afectan de forma directa a espacios que durante años sostuvieron la vida cultural de proximidad.

El barrio de Malasaña perderá a mediados de febrero uno de sus referentes culturales con el cierre de Tipos Infames, una librería que durante más de quince años funcionó como punto de encuentro entre lectores, autores y editoriales independientes en el centro de la capital.

La noticia se conoció a través de un vídeo difundido en Instagram por sus propietarios, Gonzalo Queipo Lisón y Alfonso Tordesillas, quienes señalaron un motivo concreto y compartido por muchos comercios del barrio: “Lamentablemente la gentrificación, como a tantos comercios de proximidad, nos ha podido y tenemos que cerrar”.

El anuncio del cierre y el impacto en Malasaña

Tipos Infames anunció que bajará la persiana de forma definitiva a mediados de febrero, poniendo fin a quince años de actividad cultural en la calle San Joaquín. Desde que se hizo público el cierre, las reacciones no tardaron en multiplicarse en redes sociales.

Lectores, escritores y librerías amigas expresaron mensajes de apoyo y tristeza. La despedida fue descrita como “una mezcla de rabia y tristeza”, en un barrio que ve desaparecer uno de sus espacios culturales más reconocibles.

En su comunicado, los responsables insistieron en que la causa no es excepcional en Madrid. “Como a tantos comercios de proximidad, nos ha podido y tenemos que cerrar”, resumieron, en referencia directa al proceso de gentrificación.

Una librería que fue mucho más que una tienda de libros

Tipos Infames abrió sus puertas en octubre de 2010, impulsada por tres amigos que apostaron por una librería independiente centrada en la narrativa y la prescripción cultural. El proyecto nació con una identidad clara y una fuerte vinculación con el barrio.

El local de 120 metros cuadrados combinaba libros, café y vino, e incorporó un sótano destinado a presentaciones, charlas y actividades culturales. Con el tiempo, el concepto de “libros y vinos” se consolidó como una forma de entender el espacio.

Años después, el proyecto se amplió con la apertura de Menudos Infames, un segundo local en la misma calle dedicado a la literatura infantil y juvenil, reforzando su papel como agente cultural en Malasaña.

El reconocimiento cultural y el legado de Tipos Infames

La trayectoria de la librería fue reconocida en 2021 por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, que le otorgó el Premio a la Mejor Librería Cultural. El jurado destacó su apuesta por “diversificar la actividad librera, articulando un espacio dinámico y abierto a la cultura en todas sus facetas”.

Durante más de una década, por Tipos Infames pasaron autores consagrados y voces emergentes. Se organizaron presentaciones, clubes de lectura y encuentros que convirtieron al local en un escenario cultural permanente.

Los responsables agradecieron el apoyo recibido durante estos años: “Hemos disfrutado mucho de todos estos años, pudiendo dar a conocer a voces nuevas y propuestas editoriales, así como entrar en contacto con los lectores donde han fluido las recomendaciones bidireccionales”.

Gentrificación y comercio cultural: un problema que se repite

La subida de precios en Malasaña fue determinante para la decisión de cerrar. En su despedida, los propietarios fueron explícitos: “La gentrificación nos obliga a tener que echar el cierre”. El encarecimiento del alquiler hizo inviable la continuidad del negocio.

El caso de Tipos Infames no es aislado. En los últimos años, numerosas librerías independientes y comercios tradicionales han desaparecido por motivos similares, alterando el tejido social de los barrios.

La pérdida de estos espacios no afecta solo a la oferta comercial. También debilita la vida cultural cotidiana y los lugares donde se construyen vínculos, conversación e intercambio de ideas.