Más allá de los reclamos sobre las obras sociales y sindicales que hizo el camionero, la señal de una cuasi ruptura política con el Gobierno fueron las renuncias de Hugo Moyano a los cargos que ocupaba en el PJ. Desde la Rosada minimizaron su dimisión y mostraron más preocupación por el poder de fuego del sindicalista en las calles que por el futuro partidario sin el titular de la CGT.

El líder de los camioneros ocupaba hasta ayer la titularidad provisional del peronismo bonaerense, ya que se hizo cargo como vicepresidente primero, luego del infarto cerebro vascular que sufrió el ex gobernador de Buenos Aires, Alberto Balestrini, quien ocupaba la presidencia del Consejo del partido provincial. En cambio en la mesa del mismo órgano partidario pero a nivel nacional, Moyano ostentaba la vicepresidencia segunda.

El sindicalista se quejó de la conducción partidaria y sostuvo que las estructuras del peronismo bonaerense y nacional son una cascara vacía, sin contenidos políticos ni decisiones. Están faltos de peronismo.

El argumento de Moyano estaba más que claro. Se refería a que la vida partidaria fue inexistente en las últimas elecciones, porque los candidatos se eligieron a dedo en la Casa Rosada. Ese mecanismo, el que estuvo más que claro, dejó fuera a gran parte de los postulantes que pretendía poner el sindicalista, en detrimento de un fuerte crecimiento de la agrupación juvenil ultra K como La Cámpora. Esto hizo estallar al líder sindical, cuya decisión creció también al calor de la falta de vínculo con el Gobierno tras la muerte de Néstor Kirchner.

En el Gobierno insisten en que esto no hará apurar los tiempos para la renovación de autoridades del PJ. El debate se dará recién a mediados de año a nivel nacional y cerca de fin de año en el provincial. Al contrario, con la salida de Moyano, el peronismo se acomodó algo más a lo que pretende la Rosada. A nivel nacional sigue el bonaerense Daniel Scioli, mientras que en el provincial quedará Cristina lvarez Rodríguez, actual ministra de Gobierno de Scioli y una dirigente de sintonía fina con CFK.