Además de las reformas estructurales y los acuerdos comerciales que el gobierno de Javier Milei planea acelerar este año en el Congreso, hay otra cuestión pendiente que urge a partir de marzo: las más de 600 vacantes en la Justicia, entre jueces, fiscales y defensores tanto del ámbito federal y nacional.
La semana que viene, con el comienzo de las ordinarias, empieza la cuenta regresiva para revivir un debate que se frizó tras el escándalo del rechazo de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para la Corte Suprema en el Senado. La idea del Gobierno es que a partir de marzo se reactive, con el envío de todos los pliegos.
“Es la idea. Tenemos en el cajón a todos los candidatos, falta el aval de arriba, pero está listo el trabajo”, aseguraron fuentes de la Casa Rosada en diálogo con El Cronista.
La decisión sobre los candidatos no es ajena al contexto político del Senado, que ahora dejó a un kirchnerismo ultra debilitado con la separación de los senadores que responden al PJ aliado del oficialismo: los gobernadores, quienes además pedían porque los pliegos se adelanten en extraordinarias según le confesó a El Cronista un funcionario de primera línea.
Tal como adelantó este medio semanas atrás, la bancada que preside Patricia Bullrich ya no tendrá necesidad de acordar con Cristina Kirchner en ese sentido. La estrategia tendrá su prueba de fuego con la designación de las vacantes en la Auditoría General de la Nación (AGN), donde prescindirán del bloque de José Mayans.
“No veo que haya un escenario para negociar con ellos. Es muy complejo el bloque en este momento. Creo que hay que negociar los senadores y gobernadores más serios y que entienden los vientos actuales”, confirmaron operadores judiciales a El Cronista.
Los que se separarán del interbloque que lidera José Mayans son Carolina Moisés, suspendida del PJ de Jujuy por orden de La Cámpora y cercana a los mandatarios Gustavo Sáenz y Ricardo Quintela; así como también Sandra Mendoza, la tucumana de Osvaldo Jaldo; y el catamarqueño Guillermo Andrada, de Raúl Jalil.
Junto con los otros dos miembros de Convicción Federal, el puntano Fernando Salino y el riojano Fernando Rejal, y el resto de los bloques provinciales y de partidos aliados, el oficialismo conseguiría la mayoría suficiente para designar a los jueces e incluso los dos tercios necesarios para los Supremos.
No obstante, la estrategia no escapa tampoco de la interna oficialista, en la que el ala de Justicia que comanda el asesor presidencial Santiago Caputo vía el secretario Sebastián Amerio, se chocaría con la presunta estrategia paralela de los Menem y Karina Milei.
Los dedos acusatorios se volvieron más herméticos durante el tratamiento de las reformas estructurales de extraordinarias, pero desde un despacho de Balcarce 50 apuntaban a “negociaciones que no eran del Presidente” con presuntos puentes con San José 1111 por parte de la secretaria General, Karina Milei.
Desde el seno de la hermana del primer mandatario de todos modos reconocieron que darle un juez al kirchnerismo no tendría sentido en términos numéricos y negaron rotundamente esa acusación.
El líder de la estrategia judicial está ligado a la decisión de Milei sobre quién reemplazará finalmente a Mariano Cúneo Libarona, quien continúa al frente del ministerio a pedido de los hermanos y continúa con aires de retirada.
Fuentes allegadas a la cúpula aseguraron a El Cronista que el nombre de su reemplazante será elegido por Karina Milei, tal como sucedió con la jefatura de Gabinete y el ministerio del Interior, tras las elecciones.
Un nombre que resonó cada vez más fuerte en la Casa Rosada fue el de Guillermo Montenegro, quien se reunió varias veces con Santiago Caputo en el Salón Martín Fierro durante el verano y tiene cercanía con Amerio. “No veo a Santiago empujando eso, acá lo que importa es cuidar a Javier Milei como sea”, consideraron desde su entorno.
Las terminales judiciales a las que tuvo acceso este medio aseguran que Amerio no tiene planes de irse de la cartera, sin importar quien sea la futura cabeza, ya que su tarea es distinta. “Hará lo que le pida Karina Milei”, aseveraron tajantes desde el Gobierno.
Mientras que el Presidente afronta la decisión ministerial, en la Justicia hay entre el 35% y el 40% de los cargos sin cubrir, dentro de los cuales se encuentran 153 jueces pendientes de designación, 37 fiscales y 45 para defensores públicos.
Además, la Corte Suprema sigue en funciones con tres ministros: Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti -lo justo para el quórum-, aún falta designar el Procurador General de la Nación hace 9 años y recientemente también se suma la Defensoría General de la Nación, tras la salida de Stella Maris Martínez.