La interna entre el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, y el diputado provincial y exgobernador Carlos Rovira sumó esta semana un nuevo capítulo, con una dimensión institucional inédita en la provincia: 16 legisladores que integran el bloque Encuentro Misionero presentaron ante la Cámara de Representantes una serie de cartas para dejar sin efecto cualquier renuncia a su banca que pudiera presentarse en su nombre.

La firma simultánea de una aceptación de candidatura y una renuncia a la banca es una práctica habitual puertas adentro en varios espacios políticos argentinos, entre ellos el extinto Frente Renovador de la Concordia, matriz histórica del actual Encuentro Misionero. El mecanismo permite a las conducciones partidarias mantener el control sobre sus representantes legislativos, con la posibilidad de activar esa renuncia ante cualquier conducta considerada cuestionable por el partido.

Según indicaron fuentes legislativas consultadas por este medio, con la ruptura entre Passalacqua y Rovira y la salida de varios legisladores hacia el espacio del gobernador, “saltaron las renuncias que les hacían firmar a los legisladores provinciales antes de asumir. Ahora, como están peleados Rovira y el gobernador, no quieren renunciar, como corresponde desde ya”.

El diputado provincial Juan José Szychowski, uno de los dieciséis legisladores que se acercan al espacio de Passalacqua, dijo en una entrevista radial que no conocían la existencia de ese documento. “Operaciones de pasillo, comentarios de que tenían una renuncia firmada por nosotros. Eso no lo sabíamos, cuando asumíamos te hacen firmar un montón de papeles, la aceptación del cargo, son unos 15 o 20 papeles, no sabíamos si en el medio de eso había una renuncia o no”, relató el legislador.

Esos documentos habrían quedado en poder de las autoridades de Encuentro Misionero tras la disolución del Frente Renovador, lo que generó preocupación entre los legisladores que decidieron abandonar el espacio de Rovira. Aplicar esas renuncias de manera masiva representaría, según coinciden distintas fuentes legislativas, un escándalo sin precedentes en la historia política de Misiones desde el regreso a la democracia.

En el escrito presentado ante la presidencia de la Cámara, a cargo de Sebastián Macías, cada legislador desconoce, rechaza y solicita eventualmente retirar cualquier renuncia a su banca que haya sido o pueda ser presentada, “por no representar mi voluntad actual y verdadera”. El texto invoca el artículo 157 del Reglamento de la Cámara, en tanto esa renuncia no fue tratada ni aceptada por el cuerpo.

La carta declara además la voluntad expresa de cada firmante de mantenerse en el ejercicio de su banca “hasta el fin del mandato constitucionalmente establecido”, y aclara que, dado el carácter personalísimo del acto, cualquier renuncia presentada por una persona distinta de quien firma debe considerarse involuntaria y será desconocida.

De los dieciséis legisladores que se acercan al espacio que referencia Passalacqua, la mayoría firmó esta semana la carta de resguardo: Arabela Soler, Juan Rodríguez, Enio Lemes, Juan José Szychowski, Rudito Bundziak, Hugo Benítez, Carmen Méndez Asón, Roque Sobosinski, Anazul Centeno, Alejandro Arnhold, Blanca Núñez, Alicia Zalesack, José Luis Pastori y Aryathne Bahr. Restaba la firma de Horacio Martínez y Sara Butvilofsky, que podrían sumarse en las próximas horas.

No firmaron ni dieron señales de hacerlo, hasta el momento, Lilian Tartaglino, Maria Heidie Schierse, Paula Franco, el propio presidente de la Cámara, Sebastián Macías, y Carlos Rovira.

La Cámara de Representantes de Misiones retomará su actividad ordinaria el próximo 13 de agosto, fecha en la que se espera que los dieciséis legisladores formalicen su salida de Encuentro Misionero para conformar un nuevo bloque alineado con Passalacqua y el espacio Movimiento por lo que Viene. De concretarse ese realineamiento, el bloque de Rovira quedaría reducido a cinco diputados, sobre los 21 con los que contaba cuando el propio Rovira decidió ponerle fin al histórico Frente Renovador y rebautizar el espacio.

La pelea entre Passalacqua y Rovira, que gobernó Misiones durante más de dos décadas y digitó al propio Passalacqua para llegar al cargo, se profundizó a mediados de este año, cuando Rovira decidió concentrar su actividad política en Encuentro Misionero, la nueva denominación del viejo Partido de la Concordia Social. El gobernador respondió consolidando el respaldo de 67 de los 78 intendentes de la provincia, que en mayo firmaron un acta de reconocimiento a su liderazgo político.

Esa misma interna ya había impactado en el plano legislativo nacional: los tres senadores misioneros, alineados con Rovira, adelantaron que buscarán marcar diferencias con el capítulo de venta de tierras a extranjeros del proyecto de Propiedad Privada, en momentos en que el entorno de Passalacqua remarca que buena parte de los límites provinciales son frontera con Brasil y Paraguay.