El alineamiento internacional de la Argentina con Israel volvió a ocupar un lugar central en el discurso de Javier Milei, quien reivindicó su política exterior, cuestionó las críticas internacionales al Estado judío y vinculó su defensa con la preservación de los valores de Occidente. El Presidente participó de una celebración en Buenos Aires, donde recibió un reconocimiento por su respaldo al país de Medio Oriente y al pueblo judío.
Durante su intervención, Milei sostuvo que Israel representa actualmente un baluarte de los valores occidentales y advirtió que cualquier amenaza contra ese país compromete al conjunto de las democracias liberales. También apuntó contra el antisemitismo, cuestionó a quienes reclaman sanciones contra Israel y destacó el liderazgo de Donald Trump y Benjamin Netanyahu.
El mandatario recibió el premio de la Coalición Latina por Israel, que le entregó su presidente, el pastor Mario Bramnick. El reconocimiento destacó su respaldo al Estado judío y enumeró entre sus fundamentos el reconocimiento argentino de Jerusalén como capital de Israel, el anuncio del traslado de la embajada argentina a esa ciudad y la designación de Hamas y la Guardia Revolucionaria de Irán como organizaciones terroristas.
Milei defendió a Israel y cuestionó las críticas internacionales
Al agradecer la distinción, el Presidente explicó que su respaldo a Israel no responde a una preferencia personal, sino a una definición política e ideológica. “No defendemos a Israel por un capricho personal del presidente de la Nación, sino porque hoy es el baluarte de nuestros valores en el mundo frente a quienes quieren destruirnos”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que desde el comienzo de su administración la Argentina se ubicó del lado de Israel, en lo que definió como un cambio respecto de una política exterior que, a su entender, se había apartado de Occidente.
Milei cuestionó además las comparaciones entre las democracias liberales y los modelos totalitarios. Según planteó, sus críticos no contrastan los sistemas políticos existentes con las experiencias históricas de esos regímenes, sino con “el paraíso imaginario que intentan vender”.
Como ejemplo, apuntó contra las críticas a las operaciones militares israelíes frente a organizaciones terroristas. “Cuando una democracia lucha contra terroristas que se esconden detrás de la población civil, solo critican a la democracia porque no puede evitar absolutamente todas las víctimas colaterales”, sostuvo.
También cuestionó los pedidos de sanciones, embargos y restricciones contra Israel, así como las posiciones que, según su interpretación, responsabilizan a ese país o a Estados Unidos frente a las acciones de organizaciones terroristas.
“Ellos quieren que los enemigos de Occidente vengan y solo lloran cuando estos enemigos son justamente derrotados”, afirmó.
Milei vinculó la defensa de Israel con los valores de Occidente
El mandatario también llamó a reforzar la identidad occidental y a no dar por sentados los logros de las sociedades democráticas. En ese sentido, retomó una consigna habitual del pensamiento liberal: “El precio de la libertad es la eterna vigilancia”.
“Tenemos que tener en claro que quienes se meten con Israel se meten con todo Occidente”, advirtió. Y agregó que su Gobierno no descansará “ni un segundo” para resguardar lo que definió como el tesoro de la herencia civilizatoria occidental.
En otro tramo, agradeció la visión de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, a quienes atribuyó un papel en la consolidación de ese posicionamiento internacional. También felicitó al primer ministro israelí por el resultado obtenido en las últimas elecciones y consideró que el país necesita “un liderazgo fuerte y representativo” para afrontar los desafíos de la nueva etapa.