La actividad económica argentina volvió a crecer en junio, pero el rebote no alcanza todavía para despejar las dudas sobre el rumbo de cara a las elecciones 2027. Así lo plantea un informe de la consultora LCG que analiza los últimos datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que difundió el INDEC el pasado jueves.
El análisis pone el foco en un fenómeno que podría inquietar al Gobierno de Javier Milei: la entrada a una fase de “wait and see” -esperar y ver- por parte de los inversores, que es típica de los períodos preelectorales.
Un rebote que no alcanza a compensar la caída previa
Según el relevamiento, luego de dos meses consecutivos de retroceso, el EMAE creció 0,8% en junio respecto de mayo en la medición sin estacionalidad. Sin embargo, ese repunte no fue suficiente para revertir la baja previa, por lo que el segundo trimestre del año cerró con una contracción promedio del 0,90%.
Además, LCG remarca que se trata de un dato preliminar, que recién quedará confirmado cuando el INDEC publique las cifras del PBI en septiembre.
En la comparación interanual, la actividad mostró una suba del 2,7% en julio, mientras que en el acumulado de los primeros seis meses del año el crecimiento promedió 1,9%.
El informe también señala que la dinámica de la actividad sigue el patrón “serrucho” que se viene observando desde comienzos de 2026, con tres meses de suba y tres de baja hasta el momento. En ese lapso, acumula una caída del 1% respecto de diciembre del año pasado, con un arrastre estadístico del 1,2% para lo que resta del año.
La fase “wait and see” que preocupa al Gobierno
El punto central del informe es el que más preocupa a corto y mediano plazo: según LCG, hoy falta un motor de crecimiento claro para la actividad económica.
En primer lugar, la consultora advierte que la inversión ya lleva cuatro trimestres consecutivos de caída y que posiblemente esté ingresando en una nueva etapa de “wait and see”, un comportamiento habitual durante los períodos preelectorales que impacta directamente en su capacidad para traccionar la economía.
A ese freno se suma un consumo que, según el informe, seguirá condicionado por salarios que, en el mejor de los casos, lograrán empatarle a la inflación. Además, los altos niveles de endeudamiento, la morosidad y las tasas de interés difícilmente habiliten una recuperación generalizada del consumo a través del crédito, señalan.
A esto se suma, de acuerdo con el análisis, que el impulso fiscal tampoco será un factor de sostén en este contexto.
Frente a ese panorama, la consultora sostiene que la principal esperanza de tracción pasa por la demanda externa neta, aunque aclara que, más allá de los sectores hoy más dinámicos (agro, minería y petróleo), el resto de las exportaciones crece a un ritmo más lento.
Minería, pesca y agro: los motores del crecimiento anual
A partir de la información oficial, se desprende que hay una fuerte disparidad entre sectores. En la comparación anual, solo tres actividades mostraron caídas: Administración pública, Electricidad, gas y agua, y Educación.
En el otro extremo, se destacó el salto de Pesca, con un alza del 247% interanual, explicado, según LCG, por una base de comparación muy baja, seguido por Minería (15%) y por Intermediación financiera y Agro, ambos con un crecimiento real del 5% interanual.
Estos cuatro sectores explicaron casi dos tercios de la expansión de la actividad en el último año. La Minería por sí sola aportó 0,6 puntos porcentuales de los 2,7 puntos de crecimiento interanual registrados en julio.
La industria, por su parte, creció 1,9% frente a junio de 2025, aunque el informe aclara que ese mes de referencia había mostrado una baja significativa en la producción, lo que redujo la base de comparación. En el promedio del año, el sector manufacturero acumula una caída del 1,9% interanual.
En este sentido, el informe concluye que la economía seguirá mostrando meses alternados de subas y bajas, en línea con lo que se viene observando desde comienzos de año. “Con un ritmo de expansión menor al registrado hasta ahora y apenas por encima del 2% anual”, precisa el documento.