La diputada nacional de La Libertad Avanza (LLA) Lilia Lemoine se encamina a convertirse en la nueva presidenta de la estratégica Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, en una decisión que refleja la voluntad del oficialismo de consolidar el control sobre uno de los órganos más sensibles del Congreso.
El respaldo a Lemoine proviene de la cúpula del Gobierno, sobre todo de Karina Milei y cuenta con el aval del presidente de la Cámara baja, Martín Menem. Su designación no solo ordenaría el funcionamiento de una comisión clave, sino que además cerraría un capítulo de fuertes tensiones internas que se arrastra desde 2024.
Ese año, la comisión quedó envuelta en una disputa institucional que derivó en su parálisis. En abril de 2025, la entonces diputada libertaria Marcela Pagano logró reunir los votos necesarios para ser designada presidenta, con apoyo de sectores de la oposición y del entonces jefe de bloque Oscar Zago. Sin embargo, Menem desconoció la validez de esa reunión al sostener que había sido suspendida minutos antes por indicación de la Casa Rosada, lo que dejó la situación en un limbo administrativo.
El conflicto escaló rápidamente. Mientras el oficialismo impulsaba otros nombres —como el de Bertie Benegas Lynch—, Pagano defendía su designación y acusaba a Menem de violar el reglamento. La disputa terminó por fracturar su relación con LLA y derivó en su salida del espacio. En paralelo, la interna se tensó aún más por los cruces públicos entre Pagano y Lemoine, que se consolidó como una de sus principales detractoras.
Durante todo ese período, la Comisión de Juicio Político permaneció virtualmente congelada, lo que en la práctica benefició al oficialismo. Sin autoridades formales, se bloqueó cualquier intento de la oposición de avanzar con pedidos de juicio político contra el presidente Javier Milei, en un contexto en el que los bloques opositores aún mostraban mayor cohesión que en la actualidad.
Hoy el escenario es distinto. Con un oficialismo fortalecido en ambas cámaras y con más de un tercio de los votos en Diputados -suficientes para bloquear cualquier intento de remoción-, la designación de una figura alineada como Lemoine apunta a minimizar aún más los riesgos políticos. En ese marco, la comisión volvería a funcionar, pero bajo un esquema de control estricto.
La reunión constitutiva de la Comisión de Juicio Político está prevista para el próximo martes a las 17.45 en la Sala 1 del Anexo de la Cámara de Diputados. Allí se formalizaría la designación de autoridades y el inicio de una nueva etapa para un cuerpo que, por su naturaleza, resulta central en el equilibrio de poderes.
En paralelo, el oficialismo avanza en la reorganización de otras comisiones clave y busca afianzar su dominio en áreas estratégicas del Congreso, en una señal de consolidación política tras un primer año marcado por conflictos internos y tensiones institucionales.