Un nuevo estudio de la organización Chicas en Tecnología (CET) revela que, pese a tener mayores niveles de formación académica, las mujeres enfrentan techos de cristal y una marcada segregación de roles en el sector IT.
Los resultados de “Paridad en Código”, una investigación exhaustiva que pone bajo la lupa la realidad de las mujeres en las empresas tecnológicas del sector privado en Argentina, advierte que, aunque el sector está en plena expansión, la desigualdad de género sigue siendo una falla estructural.
Uno de los hallazgos más paradójicos del estudio es la brecha entre formación y jerarquía. Según los datos relevados por CET, el 76% de las mujeres que trabajan en el sector cuenta con estudios universitarios o de posgrado, superando por 22 puntos porcentuales a los varones (54%).
Sin embargo, esta mayor preparación no se traduce en acceso a la toma de decisiones ya que en las grandes empresas, solo el 20% de los puestos directivos están ocupados por mujeres.
Además, la participación femenina total en las empresas relevadas es de apenas el 36%; en roles estrictamente técnicos, la cifra cae drásticamente al 16%.
“Necesitamos más datos para tomar mejores decisiones. Paridad en Código busca aportar evidencia concreta para avanzar hacia entornos más innovadores, sostenibles y equitativos”, afirmó Lucía Mauritzen, directora ejecutiva de Chicas en Tecnología.
Radiografía de la desigualdad
El informe, realizado junto a Voices! Research & Consultancy, destaca varios puntos críticos que frenan el desarrollo profesional de las mujeres en el ecosistema digital:
1) Segregación de roles: Las mujeres suelen concentrarse en áreas de soporte (RR.HH., administración o diseño), mientras que su presencia es minoritaria en desarrollo de software, datos y arquitectura técnica.
2) Invisibilización salarial: Mientras estudios externos sitúan la brecha salarial entre el 17% y el 20%, el 90% de las empresas encuestadas afirma que no existe tal desigualdad en su organización. No obstante, solo el 18% mide efectivamente este indicador.
3) Corresponsabilidad limitada: Si bien el 98% de las empresas ofrece teletrabajo, las políticas de cuidado profundo (como lactarios, programas de crianza o espacios de cuidado) tienen una adopción bajísima, inferior al 18%.
4) Precarización ‘Freelance’: El 30% de las mujeres trabaja bajo modalidad independiente, lo que suele derivar en trayectorias laborales más inestables y con menos beneficios de seguridad social.
Hacia una agenda de equidad
La investigación de Chicas en Tecnología no solo busca diagnosticar, sino también impulsar la acción. El estudio revela una preocupante falta de institucionalización de la agenda de género: el 38% de las empresas muestra poco o ningún interés en avanzar hacia políticas de equidad formalizadas.
Con el apoyo de NCR Foundation y Payway, CET apuesta a que estos datos sirvan como hoja de ruta para que tanto el sector público como el privado rediseñen sus políticas de reclutamiento y retención de talento, garantizando que el futuro de la innovación en Argentina no deje a nadie atrás.