El consumo masivo no logra repuntar. Según los datos oficiales publicados este jueves por el INDEC, las ventas en supermercados y autoservicios mayoristas volvieron a registrar caídas interanuales durante agosto de 2026, consolidando una tendencia negativa en el volumen despachado que arrastra todo el año.

En el segmento de los supermercados, el índice de ventas totales a precios constantes reflejó una retracción del 3,7% en comparación con el mismo mes de 2025. Con este resultado, el acumulado de los primeros ocho meses del año marcó una baja del 2,8%. Además, en la medición desestacionalizada, agosto mostró un retroceso del 0,8% frente a julio.

El panorama en los autoservicios mayoristas fue prácticamente idéntico. Las ventas a precios constantes en este canal comercial cayeron un 3,6% interanual durante el octavo mes del año. Así, el acumulado entre enero y agosto arrojó una merma del 2,9%, mientras que la variación intermensual desestacionalizada anotó una baja del 1,2%.

Al observar la facturación a precios corrientes, impulsada por la inercia nominal, los supermercados sumaron ingresos por más de 2,6 billones de pesos, un 24,2% más que hace un año. En este canal, el ticket promedio por operación se ubicó en los $35.569. Por su parte, los mayoristas facturaron $395.434 millones (+23,7%), con un ticket promedio más elevado, de $47.067.

En los supermercados, la tarjeta de crédito se consolidó como el medio principal.

Un dato clave que se desprende de los informes es el comportamiento de los consumidores a la hora de pagar. En los supermercados, la tarjeta de crédito se consolidó como el medio principal, representando el 43% de las ventas totales. Sin embargo, el rubro que más creció fue el de “otros medios” (que incluye billeteras virtuales y códigos QR), con un salto interanual del 50,2%, alcanzando el 16,1% de participación.

En los comercios mayoristas, la distribución de los pagos se mostró diferente y con un claro liderazgo de las herramientas digitales. Los “otros medios de pago” acapararon la mayor porción con el 32,7% de la facturación del sector. Le siguieron las tarjetas de crédito (26,8%), el dinero en efectivo (24,8%) y, por último, las tarjetas de débito (15,7%).

En cuanto a los rubros más demandados en términos de facturación nominal, las góndolas de los supermercados vieron los mayores aumentos interanuales en el segmento de carnes (+38,5%), seguido por verdulería y frutería (+32,6%). En los mayoristas, los saltos más significativos se dieron en verdulería y frutería (+35,5%), lácteos (+30,2%) y artículos de almacén (+29,8%).

Finalmente, los reportes del INDEC ratifican la fuerte preferencia por la presencialidad a la hora de realizar las compras para el hogar. En los supermercados, las operaciones concretadas de manera presencial en el salón de ventas explicaron el 96,9% de la facturación total, relegando a los canales online a un marginal 3,1%.