Las provincias cerraron 2012 con aumentos de impuestos que elevaron la recaudación propia un 32,3% en promedio, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). Mendoza fue, por lejos, la provincia que más elevó la presión fiscal, lo que mejoró su recaudación un 59% interanual.


Los incrementos en las alícuotas y tasas de distintos impuestos provinciales hicieron que la recaudación de casi todos los distritos subiera más que la de la Nación, que creció 25,9% en 2012. De catorce provincias analizadas (que concentran el 88% de los ingresos provinciales), sólo tres estuvieron por debajo del desempeño de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP): Formosa, Tierra del Fuego y Catamarca. Y mejoraron sus ingresos en 22,1%, 19,6% y 17,3%, respectivamente.


La recaudación propia de Mendoza creció 59%, impulsada por suba de alícuotas en Ingresos Brutos (se eliminó la tasa cero, lo que amplió notablemente el número de contribuyentes) y por aumento de los impuestos a los inmuebles y automóviles. La siguió Entre Ríos, con una mejora en su recaudación del 46,4%. Misiones y Tucumán mejoraron sus arcas 40,6% y 40,3%, respectivamente.


En otro escalón se ubicaron San Juan, Córdoba y Buenos Aires, con incrementos del 32,4%, 31,9% y 31,2%. San Luis y la Ciudad de Buenos Aires mejoraron sus ingresos 29,7% y 29,1%, respectivamente.
El grueso de las administraciones elevó el impuesto inmobiliario, cuyo crecimiento consolidado fue del 74,9% y pasó a representar la segunda fuente de ingresos propios ($ 9.468 millones).


Pero el impuesto a los Ingresos Brutos sigue siendo, por lejos, la principal fuente de financiamiento propio. Su recaudación creció 30,3%, hasta los $ 76.737 millones. Ingresos Brutos representó el 73% de toda la recaudación provincial, que alcanzó los 104.522 millones.


Si se tienen en cuenta los principales impuestos sobre las transacciones, es decir, si se suman Ingresos Brutos e impuesto a los Sellos, puede observarse que más del 80% del financiamiento propio provincial está relacionado directamente con el ciclo económico, concluyó el Iaraf. en otras palabras, la estructura tributaria de las provincias continúa siendo altamente pro-cíclica. El impuesto a los Sellos creció 23,1%, hasta los $ 8.268 millones.


La presión fiscal continuará creciendo en 2013, ya que muchas provincias autorizaron subas impositivas junto con sus presupuestos anuales. La provincia de Buenos Aires aumentó Ingresos Brutos y el Inmobiliario e instrumentó gravámenes para los fideicomisos agrarios, por ejemplo.