La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde, es uno de esos libros que casi todo lector promedio conoce, al menos de nombre. En la Argentina de 2012 Ernesto le cede el lugar a Roger, que resulta una especie de imán para los fanáticos de la música y el deporte. En marzo fue Waters, con una serie de nueve recitales en River que movieron más de 315.000 personas; en diciembre será Federer, contra Del Potro en Tigre y en una exhibición para 12.000 espectadores. Los precios para ver la función del suizo serán casi idénticos a los que se pagaron por el músico británico: entre $ 400 y $ 2000.
El 12/12/12 se producirá la primera visita de Federer a la Argentina, en un estadio tubular que el municipio de Tigre ya plantó para la exhibición entre Pete Sampras y Andre Agassi. Promovido por Guillermo Marín, de ID Entertainment, el evento se genera a partir de una inversión de 2, 5 millones de euros por Federer y de un cachet que se presume en cerca de u$s 200.000 por Del Potro, su 'partenaire' en una fiesta de la que también participarían Gastón Gaudio y Guillermo Coria, reeditando aquella final de Roland Garros en 2004, que ganó el 'Gato' y por la que el 'Mago' reclamó revancha en un reciente comercial de Claro. No obstante, consultado ayer, Coria evitó confirmar ese encuentro.
La llegada del ex número uno del mundo al país resulta más relevante incluso que el duelo de gigantes que disputaron Sampras y Agassi el año pasado, también en Tigre. Por aquél clásico entre los estadounidenses, el público pagó hasta $ 700, aunque en la reventa las entradas más caras se vendieron en $ 1.300. Con un precio estimado en $ 2.000, los mejores tickets para ver a Federer podrían revenderse en un precio superior.
Comparado con Waters, el Roger deportista viene con precios muy similares, ya que la entrada más barata para ver al ex bajista de Pink Floyd costaba $ 160 y la más cara, el denominado VIP, se cotizaba en $ 2.400. Waters, durante marzo, llenó nueve estadios de River, generando dividendos millonarios.
Federer confirmó mediante un video filmado por el empresario Guillermo Marín que estará en diciembre en Argentina. El calendario más flexible que armó ATP para 2012 le permitió al suizo dejar lugar a exhibiciones en Brasil, Colombia y Argentina, por las que embolsaría unos 7,5 millones de euros.