Cada vez más viajeros en Colombia eligen moverse solo con equipaje de mano, una modalidad que permite evitar filas en mostradores, reducir tiempos en aeropuertos y mantener siempre la maleta bajo control durante todo el trayecto. Esta forma de viajar prioriza lo práctico y obliga a planificar mejor qué se lleva.
Quienes optan por el carry-on suelen buscar más agilidad, menos estrés y mayor movilidad, especialmente en trayectos cortos o con conexiones. No depender de la entrega de equipaje y minimizar el riesgo de pérdidas o demoras se volvió una ventaja valorada por muchos pasajeros frecuentes.
El truco para que todo quepa en el equipaje de mano: cuál es
De acuerdo con recomendaciones difundidas por la revista Semana, uno de los puntos que más impacta en el espacio disponible es la elección del calzado. Los zapatos suelen ser lo más pesado y voluminoso de la maleta, por lo que definir cuántos pares llevar hace una diferencia real.
Los viajeros experimentados sugieren no empacar un par distinto para cada día. En la mayoría de los casos, dos pares bien elegidos alcanzan: uno versátil para caminar y uso diario, y otro más específico si el plan incluye una actividad puntual.
También ayuda aplicar una regla simple: llevar puestos durante el viaje los zapatos más grandes o pesados. De ese modo se libera espacio interno y se reduce el peso del bolso de cabina.
Cómo elegir los zapatos correctos para no ocupar espacio de más
La clave está en priorizar comodidad y versatilidad. Unos tenis que sirvan para recorrer la ciudad, usar en jornadas largas y combinar con distintas prendas resultan una opción práctica para la mayoría de los itinerarios.
Si el viaje incluye salidas nocturnas o eventos formales, puede sumarse un par adicional, pero liviano y fácil de acomodar. El clima y el tipo de terreno también deben influir en la decisión para evitar cargar opciones que no se usarán.
Viajar ligero también es una estrategia mental
Moverse solo con carry-on no es solo una cuestión de tamaño de maleta. Muchos viajeros lo ven como una forma de simplificar el viaje y enfocarse en lo esencial, llevando solo lo necesario y manteniendo todo organizado.
Reducir la cantidad de objetos facilita los traslados en transporte público, caminatas y cambios de plan de último momento, además de hacer más rápido el paso por controles y embarques. Elegir bien cada prenda y cada par de zapatos termina siendo parte central de esa estrategia de viaje eficiente.