Un descubrimiento arqueológico en Egipto volvió a captar la atención de la comunidad científica internacional tras el hallazgo de una tumba completamente intacta cerca del Valle de los Reyes, en Luxor. En su interior se encontraron ocho momias, diez ataúdes con decoración original y más de mil estatuillas funerarias, conservadas durante milenios.
Según informaron las autoridades egipcias, las piezas datan de hace aproximadamente 3500 años y pertenecen al período de la dinastía faraónica XVIII, una de las etapas más relevantes del Antiguo Egipto. El hallazgo fue anunciado por el Ministerio de Antigüedades, que destacó el excepcional estado de conservación del conjunto funerario.
Los arqueólogos coincidieron en que se trata de uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años, ya que la tumba no había sido saqueada, una rareza en una zona donde la mayoría de las sepulturas fueron abiertas en épocas antiguas o modernas.
Una tumba intacta cerca del Valle de los Reyes
La tumba fue localizada en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, una zona histórica cercana al Valle de los Reyes, principal lugar de sepultura de faraones y nobles durante casi 500 años. Los estudios preliminares indican que perteneció a un noble llamado Usherhat, quien habría ocupado el cargo de “juez de la ciudad”.
De acuerdo con el jefe de la misión arqueológica, Mustafa Waziri, la tumba se conservó intacta gracias a una gran acumulación de tierra y piedras que la protegieron durante siglos. Esta condición permitió que los sarcófagos, momias y objetos funerarios permanecieran en el mismo lugar desde su entierro original.
Momias, ataúdes y estatuillas funerarias de más de 3.500 años
En el interior de la tumba se encontraron ocho momias, diez ataúdes decorados y más de 1000 estatuillas funerarias conocidas como ushebtis. Estas figuras, de entre 10 y 20 centímetros de longitud, eran colocadas junto a los difuntos para asistirlos en la vida después de la muerte, según las creencias del Antiguo Egipto.
Los ataúdes estaban pintados en colores rojo, azul, negro, verde y amarillo, y conservaban su decoración original. Además, se hallaron vasijas de barro y otros artefactos funerarios, todos en excelente estado, lo que refuerza el valor histórico y cultural del descubrimiento.
Un hallazgo clave para la historia del Antiguo Egipto
Los investigadores señalaron que la tumba también habría sido reutilizada durante la dinastía XXI, entre los años 1069 y 945 a.C., lo que amplía su relevancia histórica. El Ministerio de Antigüedades informó que la estructura tiene forma de T, con un patio abierto, una sala rectangular, un pasillo y una cámara interior.
Además, una de las salas descubiertas aún no fue excavada, por lo que no se descarta que puedan encontrarse nuevas momias u objetos funerarios en el futuro. Las autoridades egipcias indicaron que este hallazgo aporta información clave sobre los rituales funerarios y la vida de la élite durante uno de los períodos más importantes de la civilización egipcia.