

El descubrimiento de un fósil inédito de dinosaurio en el sureste de Australia se considera uno de los descubrimientos arqueológicos más significativos de las últimas décadas. Este hallazgo proporciona evidencia concreta que desafía las nociones previas sobre la distribución y evolución de los grandes depredadores del Cretácico. Los restos pertenecen a un dinosaurio gigante y constituyen la primera confirmación de este tipo en el continente australiano.
La investigación, publicada en una revista científica especializada, se fundamenta en fósiles que datan de entre 108 y 121 millones de años, lo que posiciona al ejemplar como el megaraptorido más antiguo conocido hasta la fecha. Este avance abre nuevas perspectivas de análisis sobre la fauna prehistórica del hemisferio sur.
Con estos datos, los especialistas han comenzado a reconsiderar la historia evolutiva de los grandes carnívoros que dominaron Gondwana, un supercontinente que abarcaba lo que hoy conocemos como Australia, Sudamérica y la Antártida.
Un hallazgo que transforma la historia de los dinosaurios
Los principales hallazgos del análisis incluyen:
- Megaraptoridos de gran tamaño, con longitudes estimadas entre seis y siete metros.
- Carcharodontosaurios más pequeños, de entre dos y cuatro metros, con un rol secundario en la cadena alimenticia.
- Presencia de depredadores ágiles conocidos como unenlagiines, de alrededor de un metro de longitud.
El estudio se basó en el análisis de cinco fósiles de dinosaurios terópodos encontrados en la costa del estado de Victoria, al sur de Australia. Los restos provienen de dos formaciones geológicas clave: Strzelecki, en Bass Coast y Eumeralla, en la región de Otway Coast, ambas correspondientes al Cretácico Temprano.
Este esquema contradice lo observado en otros continentes, donde los carcharodontosaurios solían ocupar el lugar dominante como los mayores carnívoros. En Australia, la jerarquía parece haber sido inversa, lo que destaca la singularidad del ecosistema prehistórico de la región.
Dos de los fósiles analizados se cuentan entre los megaraptoridos más antiguos registrados, lo que llevó a los investigadores a reconsiderar el origen y la expansión de este grupo dentro del árbol evolutivo de los dinosaurios carnívoros.

Fósil de dinosaurio revela conexión olvidada entre continentes
El análisis indica que, en el Cretácico Temprano, Australia y Sudamérica estaban interconectadas mediante la Antártida, lo que favorecía la migración de diversas especies.
Más allá de su tamaño y antigüedad, el hallazgo proporciona indicios fundamentales sobre la conectividad entre masas terrestres del hemisferio sur.
Australia: un reto prehistórico para investigadores
El ecosistema del Cretácico australiano representa un desafío continuo para la paleontología, dado que no replica los patrones observados en otros continentes. En este contexto, los megaraptoridos desempeñaban un papel preponderante, mientras que otros grandes carnívoros ocupaban una posición secundaria.
Los especialistas coinciden en que este descubrimiento no cierra el debate, sino que amplía el campo de investigación y confirma que Australia aún guarda claves fundamentales en esta materia.









