La campaña presidencial en Colombia vuelve a tensionarse en medio de decisiones que generan preocupación en distintos sectores políticos. En este contexto, surgieron advertencias sobre posibles riesgos en el proceso electoral y el rol que podrían tener actores ilegales.
En medio de este escenario, la candidata Paloma Valencia encendió las alarmas al solicitar la intervención de organismos internacionales para seguir de cerca las elecciones. Su pedido no solo apunta a garantizar transparencia, sino también a prevenir eventuales presiones sobre los votantes.
El planteo aparece en un momento sensible, donde algunas decisiones judiciales y políticas abrieron un nuevo debate sobre la seguridad electoral. Aunque no se trata de un hecho aislado, el contexto actual le da mayor relevancia a la discusión.
Suspensión de órdenes de captura y elecciones en Colombia
La solicitud de Paloma Valencia se produjo luego de la suspensión de órdenes de captura contra 23 integrantes de grupos criminales. Esta decisión fue adoptada por la Fiscalía a pedido del Gobierno, en el marco de su política de negociación con estructuras ilegales.
Según la candidata, esta medida podría tener un impacto directo en las elecciones en Colombia, especialmente en regiones donde estos grupos tienen presencia. Valencia sostiene que la liberación o flexibilización de medidas judiciales podría generar presiones sobre la población.
En ese sentido, la dirigente pidió acompañamiento de la ONU, la CIDH y el Departamento de Estado de Estados Unidos. El objetivo es que estos organismos supervisen el proceso electoral y ayuden a garantizar condiciones de transparencia.
Paloma Valencia alerta sobre grupos armados y elecciones en Colombia
La candidata también cuestionó la política de “paz total”, al considerar que no logró debilitar a los grupos armados. Por el contrario, afirmó que estas organizaciones habrían incrementado su capacidad y presencia territorial en los últimos años.
De acuerdo con sus declaraciones, el número de integrantes de grupos ilegales habría crecido, lo que aumenta la preocupación de cara a las elecciones en Colombia. En este escenario, Valencia advierte sobre posibles presiones a votantes en zonas bajo influencia de estas estructuras.
Además, mencionó que la producción de coca y la expansión del narcotráfico siguen siendo factores de riesgo para la institucionalidad. Estos elementos, según su postura, podrían incidir en el clima electoral.
Frente a este panorama, insistió en que la comunidad internacional debe monitorear el proceso para evitar irregularidades. La solicitud busca que haya mayor control externo en un contexto marcado por tensiones políticas y de seguridad.