

El exministro de Defensa Pedro Arnulfo Sánchez cuestionó la decisión del actual gobierno de Abelardo De La Espriella de no realizar un proceso de empalme directo con la administración de Gustavo Petro. Según sostuvo, la falta de ese intercambio de información puede generar vacíos en áreas sensibles para la seguridad nacional.
Sánchez comparó el empalme gubernamental con un relevo médico y señaló que no alcanza con entregar documentos para comprender el estado de una administración. “Un empalme de gobierno se parece al relevo de turno entre médicos”, afirmó, y agregó: “La diferencia es que, en este caso, el paciente se llama Colombia”.
El exfuncionario advirtió que la ausencia de reuniones directas puede dificultar la comprensión de decisiones, avances y problemas pendientes, especialmente en el sector Defensa, donde parte de la información tiene carácter reservado y requiere contexto técnico para ser interpretada correctamente.
Sánchez cuestionó el manejo de la información durante la transición
El exministro sostuvo que la decisión de suspender la entrega directa de información prevista para el 7 de julio y reemplazarla por un derecho de petición con 666 preguntas limitó el conocimiento sobre distintos asuntos de la cartera. A su juicio, esto “aumentó el riesgo de llegar a conclusiones incompletas, imprecisas o descontextualizadas”.
Como ejemplo, mencionó el denominado ‘Libro de la Verdad’ y su referencia a un contrato de Codaltec para adquirir un sistema antidrones. Sánchez afirmó que el valor final del contrato fue de $81.300 millones, y no de $60.300 millones como figura en el documento, y remarcó que el acuerdo fue firmado en junio de 2025, antes de la creación formal del Escudo Nacional Antidrones en 2026.

El exministro pidió continuidad en la estrategia antidrones
Sánchez también defendió la estrategia desarrollada durante 2026 para fortalecer las capacidades de Colombia frente a los drones. Según explicó, equipos del Ejército, la Armada, la Fuerza Aeroespacial y la Policía analizaron durante siete meses propuestas de 119 empresas de 21 países.
El exministro remarcó que no existe un sistema capaz de resolver por sí solo toda la amenaza y que la respuesta requiere una arquitectura que combine detección, identificación, seguimiento, inhibición, mando y control, entrenamiento y regulación. Por eso, pidió al actual gobierno dar continuidad a lo avanzado y administrar con rigor y transparencia los recursos previstos para la primera etapa del Escudo Nacional Antidrones, estimados en $1 billón.
“Ese intercambio habría permitido aclarar oportunamente muchas de estas inquietudes y evitar pérdida de tiempo y esfuerzos valiosos para la protección del país”, sostuvo Sánchez. Para el exministro, las diferencias políticas pueden quedar en segundo plano frente a la necesidad de mantener una estrategia de defensa con continuidad y capacidad de respuesta.









