

El Gobierno Nacional de Colombia avanzó con la implementación de la jornada laboral de 42 horas semanales, un cambio que impacta a los trabajadores del sector privado, incluidos miles de docentes que se desempeñan en instituciones educativas privadas en todo el país. La medida forma parte de un proceso progresivo establecido por la Ley 2101 de 2021, que fija un nuevo límite máximo de horas laborales sin afectar salarios ni prestaciones.
Con la llegada de la etapa final de la reforma laboral, muchos docentes del ámbito privado comenzaron a preguntarse cómo se reorganizarán las jornadas laborales y qué implicancias tendrá este ajuste en la dinámica institucional a partir de 2026.
Atención: cómo impacta la jornada laboral de 42 horas en los docentes del sector privado
De acuerdo con el cronograma oficial, 2026 será el año en que se aplique plenamente la jornada laboral de 42 horas semanales para los trabajadores del sector privado en Colombia. En el caso de los docentes que trabajan en colegios, institutos y establecimientos educativos privados, las instituciones deberán reorganizar los horarios y las tareas complementarias para adecuarse al nuevo tope legal.
Este proceso comenzó de manera gradual en 2023, cuando la jornada se redujo a 47 horas semanales, continuó en 2025 con el ajuste a 44 horas, y culminará en 2026 con el límite definitivo. A partir de ese momento, ningún empleador del sector privado podrá exigir una carga horaria superior sin reconocer compensaciones adicionales.

Las autoridades laborales aclararon que la reducción horaria no implica cambios en el salario, ni recortes en derechos adquiridos como primas, cesantías, vacaciones u otros beneficios laborales.
Qué sucede con el salario y las prestaciones de los docentes
Uno de los puntos centrales de la reforma es que la disminución de horas no tendrá impacto negativo en los ingresos. Los docentes del sector privado mantendrán su sueldo habitual, aun cuando la carga horaria semanal sea menor que en años anteriores.
El objetivo de la medida es mejorar la calidad de vida, favorecer el equilibrio entre el trabajo y la vida personal y, al mismo tiempo, aumentar la productividad en los distintos sectores económicos, incluido el educativo privado.
Cada institución deberá definir internamente cómo redistribuir las actividades pedagógicas, administrativas y de planificación para cumplir con el nuevo límite legal.
Quién controla el cumplimiento de la nueva jornada laboral
El Ministerio de Trabajo será el organismo encargado de supervisar que los empleadores del sector privado cumplan con la jornada máxima de 42 horas semanales. También tendrá la facultad de aplicar sanciones en los casos en que no se respeten los límites establecidos por la ley.
Las instituciones privadas deberán estar completamente adaptadas al nuevo esquema antes de su plena entrada en vigor en 2026, garantizando que no se vulneren los derechos laborales durante el proceso de transición.
Qué ocurre con los docentes del sector público
La reducción de la jornada laboral establecida por la Ley 2101 de 2021 no aplica de manera obligatoria al sector público. Esto significa que los docentes que trabajan en instituciones educativas oficiales no están alcanzados automáticamente por el límite de 42 horas semanales.
En estos casos, la definición de la jornada laboral depende de disposiciones específicas de cada entidad estatal, normativas propias del sistema educativo y decisiones del Gobierno nacional. En muchos establecimientos públicos, la carga horaria ya es inferior al máximo fijado para el sector privado.
De este modo, el cambio introducido por la reforma laboral sí impacta plenamente a los docentes del sector privado, mientras que en el ámbito público queda sujeto a regulaciones particulares y eventuales reformas futuras.











