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En un contexto en el que las empresas buscan fortalecer sus vínculos con las personas, los beneficios corporativos ganaron un lugar estratégico. Descuentos en consumos cotidianos, programas de bienestar, capacitaciones, reconocimientos y propuestas de fidelización se consolidan como herramientas para acompañar a colaboradores y clientes.

El desafío ya no es ofrecer una propuesta uniforme para todos. Las compañías necesitan diseñar experiencias más flexibles, capaces de responder a perfiles, generaciones, hábitos de consumo y momentos de vida distintos, además de medir el impacto de esas iniciativas.

En ese escenario se inscribe la evolución de Bonda. La empresa nació hace más de 15 años como Cuponstar, una cuponera de descuentos B2C que funcionaba vía SMS. Con el tiempo, transformó su modelo de negocios para convertirse en una plataforma tecnológica de beneficios destinada a las áreas de Recursos Humanos, Marketing y Comercial.

Hoy, Bonda cuenta con más de 150 colaboradores y trabaja con 1.500 clientes. Además, desarrolla programas de fidelización para millones de usuarios en seis países de América Latina: Argentina, Chile, Uruguay, México, Perú y Colombia.

“Cuando comenzamos con Cuponstar, el usuario mandaba un mensaje para acceder a un 2x1 en el cine o a un descuento. Fue un producto que generó una atracción enorme, pero como modelo de negocios no era tan rentable”, recordó Agustín Perelman, cofundador de Bonda, en diálogo con El Cronista.

Brian Klahr y Agustin Perelman, co-founders de Cuponstar, actual Bonda.
Brian Klahr y Agustin Perelman, co-founders de Cuponstar, actual Bonda.

De una cuponera de descuentos a una plataforma integral

El cambio no fue únicamente comercial. La compañía detectó que detrás de la búsqueda de descuentos había una oportunidad más amplia: las empresas estaban dispuestas a invertir en experiencias y beneficios para construir relaciones más cercanas y sostenidas tanto con sus colaboradores como con sus clientes.

Así, Bonda migró hacia un modelo B2B y amplió su propuesta. El objetivo pasó de ofrecer descuentos a brindar una solución tecnológica que permita gestionar beneficios, personalizar experiencias y conocer su uso a escala.

La plataforma reúne propuestas vinculadas con bienestar financiero, bienestar emocional y capacitación. Incluye un club de descuentos que ofrece cupones exclusivos para consumos cotidianos, programas de puntos canjeables por gift cards (para que las empresas ofrezcan regalos, bonos e incentivos de forma 100% digital), iniciativas de calidad de vida —como clases online de yoga y meditación— y cursos para el desarrollo de nuevas habilidades.

Parte del equipo de Bonda en HRTrends, el evento insignia de la empresa, donde se presentan las tendencias de RRHH. 
Parte del equipo de Bonda en HRTrends, el evento insignia de la empresa, donde se presentan las tendencias de RRHH. 

“Nos convertimos en una solución mucho más integral. Trabajamos para que las personas tengan una mejor calidad de vida, pero también para que puedan sumar herramientas y hacer upskilling dentro del mercado laboral”, explicó Perelman.

La experiencia del usuario, en el centro

La transformación también modificó la forma de pensar el producto. Bonda trabaja con dos públicos: las empresas que la contratan, generalmente desde Recursos Humanos, Marketing o Comercial, y las personas que finalmente usan la plataforma de beneficios de su empresa, ya sean colaboradores o clientes.

“Pusimos al consumidor en el centro de las decisiones de producto, de las alianzas comerciales y de la estrategia. Al entender sus usos, sus necesidades y sus métricas, pudimos mejorar muchísimo la propuesta”, afirmó Perelman. Según indicó, la compañía registra un índice de satisfacción de 4,6 sobre 5 entre sus usuarios.

Parte del equipo de Bonda en HRTrends, el evento insignia de la empresa, donde se presentan las tendencias de RRHH. 
Parte del equipo de Bonda en HRTrends, el evento insignia de la empresa, donde se presentan las tendencias de RRHH. 

Para la empresa, la experiencia de esas personas y el resultado que obtiene cada organización son dimensiones inseparables: cuanto más valor encuentra el usuario final, mayor es el impacto para la compañía que contrató la solución.

Flexibilidad para necesidades distintas

En una misma organización conviven personas que recién comienzan su carrera, familias, equipos con trayectorias consolidadas y realidades económicas diferentes. Esa diversidad vuelve menos efectiva una oferta de beneficios idéntica para todos.

“Lo más importante es entender quién es nuestra audiencia. En una misma compañía puede haber distintos perfiles y generaciones de personas que tienen necesidades distintas”, señaló Perelman.

Mientras algunas personas valoran descuentos en supermercados, combustibles o gastronomía, otras priorizan bienestar, capacitación u otras alternativas. En ese sentido, la flexibilidad permite que la inversión de las empresas sea más relevante para cada usuario y se aproveche mejor.

HRTrends Argentina 2026, el evento sobre tendencias en Recursos Humanos
HRTrends Argentina 2026, el evento sobre tendencias en Recursos Humanos

Según el Informe de Beneficios Corporativos HRTrends 2026 de Bonda, el 88% de las empresas considera que los beneficios personalizados impactan directamente en la permanencia de los colaboradores. Sin embargo, solo el 31% implementó un modelo de beneficios flexibles.

Fidelizar a colaboradores y clientes

El salario continúa siendo el punto de partida de una propuesta laboral. Sin embargo, los beneficios adquirieron un peso creciente como complemento del ingreso y como parte de la experiencia cotidiana que una empresa ofrece a sus equipos.

“Hay que arrancar por una buena propuesta salarial. Pero hoy el colaborador también pregunta qué le da la empresa y qué le va a dar”, afirmó Perelman.

Esa lógica también atraviesa la relación con los clientes. Desde las áreas de Marketing y Comercial, la propuesta apunta a construir vínculos de largo plazo: conocer qué valoran las audiencias, personalizar la experiencia, reconocerlas y ofrecerles valor más allá de una transacción puntual.

“Cuesta muchísimo más atraer un cliente o un colaborador nuevo que fidelizar a esa misma persona”, resumió. Y completó: “En Recursos Humanos no me gusta hablar de retener, sino de lograr que nos vuelvan a elegir todos los días”.

Para Bonda, la experiencia de colaboradores y clientes parte de una misma pregunta: qué hace que una persona elija seguir vinculada con una organización, incluso cuando tiene otras opciones.

Una estrategia regional con adaptación local

La expansión regional requiere evitar fórmulas cerradas. Cada mercado tiene regulaciones, hábitos de consumo y expectativas propias, que influyen tanto en los beneficios que valoran las personas como en las estrategias que desarrollan las empresas.

“Lo que funciona en Argentina puede no funcionar en Colombia, México o Chile. Por eso tenemos una estrategia de tropicalización de la propuesta para que haga sentido en cada lugar”, explicó Perelman.

La evolución de la compañía refleja un cambio que atraviesa a Recursos Humanos, Marketing y Comercial. Los beneficios dejaron de ocupar un lugar accesorio para convertirse en una herramienta que puede mejorar la experiencia de colaboradores y clientes, acompañar necesidades concretas y construir relaciones de mayor valor en el tiempo.