Luis Lozano preside Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires. El juez asegura que "no es una persona que tenga muchas ideas, pero que son siempre las mismas". En su despacho de la calle Cerrito, recibió a WE:

l ¿Cree que hay un proceso de democratización de la Justicia, como dice la Presidenta?

-No me parece que sea una democratización de la Justicia. Los jueces son árbitros y no creo que deban ser elegidos por una mayoría, en todo caso tienen que ser confiables para las dos partes que se enfrentan, que a veces son dos particulares, y en otras está el Estado de un lado y las personas privadas del otro, con mucho o poco poder. Si en algo tiene que ser democrática la Justicia es en ser fiel a las normas que emanan del pueblo, tiene que ser fiel a las leyes y a la Constitución por encima de la ley. Los jueces no están para difundir la voluntad de las mayorías.

l Uno de los argumentos en defensa de la votación de miembros del Consejo de la Magistratura es el modelo estadounidense, donde se votan jueces...

-El argumento no es sostenible. Hay que tener en cuenta que si se va a hacer como fruto de la voluntad popular le puede pasar una cosa, como la que a mí me ocurrió con un juez en un restaurante norteamericano. Al juez lo saludaron dos personas de una mesa lejana, y cuando nos íbamos a retirar el juez fue a saludar a la mesa y la conversación fue: ¿te vas a presentar a las elecciones?, porque estaríamos dispuestos a financiarte la campaña, aunque la última vez no te portaste bien con nosotros. Hay que sacar alguna conclusión del episodio. Hay que tener cuidado.

l El proyecto de modificación del Consejo de la Magistratura establece también la posibilidad de remoción de jueces...

- Permitir que los miembros de una mayoría política no potenciada puedan suspender a un juez y acusarlo es peligroso. Porque los jueces de jueces también tienen que ser árbitros imparciales. Y además suspender un juez puede ser cambiar el juez que va a decidir, porque si la causa está para dictar sentencia alguien lo subroga, y se sabe quién lo va a subrogar. Entonces, se está eligiendo el juez.

l ¿Y lo considera manipulación de la Justicia?

- Me parece que es bastante clara. Usted está eligiendo este juez que me viene mejor que el otro que no me gusta y aparta al que estaba en la causa.

lY además va a ser determinante la mayoría del oficialismo de turno...

- Lo más grave es que funciona también por temor, temor a perder el cargo, y los jueces viven del sueldo, algunos no, pero la mayoría de los jueces sí. Y la amenaza es muy peligrosa. Es muy difícil de medir.

l Ya hay varios fallos adversos en contra de esta modificación...

- Es lamentable que se esté debatiendo la cuestión al tiempo que hay una elección muy cercana. A veces cuando se empieza a discutir mucho antes de la sentencia uno termina por desconfiar cuáles son las razones que llevaron al juez a fallar. Se desconfía de la seriedad de los fallos, y esto no es bueno. No es casual que las Naciones Unidas ponga énfasis en que la imparcialidad judicial es imprescindible en un Estado de Derecho y que la independencia de los jueces es una condición sine qua non de imparcialidad.

l De hecho la relatora para la Justicia de la ONU ha criticado la reforma judicial...

- Tiene su opinión y el gobierno argentino puede no compartirla y discutirla. Pero hay un modelo con el cual tenemos que referenciarnos.

l ¿Y hay acuerdo en cúal es el modelo de Justicia?

- No estoy tan seguro. Sería bueno que tuvieramos alguna declaración al respecto. Porque la independencia es como el embarazo, yo no conozco nadie que esté un poquito embarazado. Si la pregunta es si los fallos tienen repercusión política, algunos la tienen más y otros menos. El problema es si estamos dispuestos a que no tenga ninguna justificación un fallo y sea el fruto de la voluntad política del juez. A todos nos dejaría insatisfechos que el árbitro nos dijera, ¿sabe por qué hago esto? Porque mi piace.

l ¿Y cómo evalúa las reforma sobre las medidas cautelares?

- Hay muchas cautelares que son muy complicantes para el desarrollo de una gestión. No es solamente la cautelar de Clarín o la aplicación de la ley de medios. Hay otras leyes detenidas como la de glaciares. No digo con esto que el proyecto presentado es lo más sabio que se pudo hacer.

l La Presidenta ha sido muy crítica sobre los jueces y el funcionamiento de la Justicia como corporación...

- Los jueces nos tenemos que bancar las críticas. Es cierto que cuando vienen de una Presidenta producen un impacto que hace aconsejable que quien las emite tenga en cuenta este impacto, aunque entienda que está defendiendo el interés público. Hay algún error en el discurso de presentar a la Justicia como una corporación. La Justicia no es un partido político. Los jueces no somos un partido político.

l ¿Considera que el paquete de reformas es un avance del poder político sobre la Justicia?

- Sí. No hay ninguna duda de que los jueces tienen menos capacidad de influir en el órgano que selecciona y controla su desempeño, esto es cierto, hay un avance. Le resta poder a los jueces. Hay un cuestionamiento que tiene una base filosófica muy fuerte y no he visto en el debate y es el que deberíamos meditar más. Y es una idea de Enrique Paixao y Alberto García Lema, y es que la Constitución establece los únicos órganos elegibles, y éstos cuando quieren crear otros órganos fruto de la elección popular, en el fondo están modificando la Constitución. No se puede hacer.

l Otro signo de estos tiempos es la judicialización de la política...

- No es bueno, porque pase lo que pase nadie va a creer en la objetividad de lo que se decida. El árbitro no puede decir de qué cuadro es y no debe ser de ningún cuadro. Todos sabemos que las reglas de juego no son tan precisas como para que una máquina las aplique, pero hay una cosa que está clara y es que si usted cree que el Código Civil tiene el contenido A cuando uno de los litigantes es de su simpatía, y tiene el contenido B cuando el litigante es otro, estamos complicados. A veces son los propios jueces los que politizan la Justicia. Hay que construir una Justicia que funcione cada vez mejor, pero a veces la búsqueda de mejoras se presenta con un argumento muy parecido al "que se vayan todos". Hoy descubrimos que la Justicia tiene que ser modificada, y me parece una formulación un poco infantil, y que puede tener consecuencias catastróficas. Y la madurez tiene que estar presente en la sociedad, porque los únicos anticuerpos están en el pueblo.

l El Tribunal Superior de Justicia que preside se volvió protagonista a partir del proyecto en defensa de la libertad de expresión votado en la Legislatura. ¿Han recibido ya algún planteo?

- No se ha presentado ningún caso aún. Lo que está claro es que cualquiera que se presente en las condiciones inmediatas sería más bien discutiendo la validez de la norma. No veo que existan casos conocidos, por lo menos en los que vayan a venir a nosotros, que somos el tribunal que sustituye provisoriamente al Tribunal especial de prensa.

l Surgió en un principio ante la posibilidad de intervención del grupo Clarín por parte de la CNV...

- Nosotros no podemos prejuzgar. No presumo que sea un conflicto que vaya a aparecer por acá, aunque si alguien encuentra apoyo para un reclamo habrá que analizarlo. El problema es más vasto que lo que pasa con Clarín. Y la ley abarca muchas cosas y es un texto complejo. La intencionalidad supongo que es la defensa de la prensa y el derecho a informarse. z we