Creativo vip por excelencia, intenso, inteligente y con una velocidad mental que encandila, el autor, director y actor José María Muscari tiene como meta elegir por convicción y no por ventajear económicamente. Acaba de estrenar La casa de Bernarda Alba, en el Teatro Regina, una contradicción singular entre un Muscari clásico y un Lorca moderno sin saber bien para qué lado se tuerce la muñeca. Trabajador incansable en el circuito off y comercial, acepta conversar con WE, al mismo tiempo que repara que vivir en Buenos Aires es como una aventura, por suerte no tengo auto y desde el taxi contesto el embudo de mensajes acumulados dándole utilidad al tiempo muerto. Hay trayectos cortos que a veces son una eternidad.

l ¿Qué opina de las nuevas obras de la ciudad empezando por el Metrobús?

- Pensé que iba a resolver un montón de cosas pero creo que hay que darle tiempo. La ciudad está llena de obras, la cuadra donde vivo en San Telmo está toda rota porque están arreglando y eso complica el traslado. Veo la ciudad en un proyecto de mejora, pero conflictivamente impráctica", algunos arreglos podrían hacerse en verano porque demográficamente hay menos gente.

l ¿Será por eso que la gente anda por la calle con el ceño fruncido?

- Sí, la gente vive muy fruncida pero no solo por el tránsito, está difícil vivir, ganarse el pan, todo aumenta, estamos un poco descreídos de todo, de las promesas. eso hace que la gente ande con el ceño fruncido. Yo soy un privilegiado porque puedo vivir de mi profesión, hago lo que me gusta y eso no le pasa a la gente en general, ni en la Argentina ni en el mundo.

l Más allá de su ideología política, ¿cómo vivió los resultados de las PASO y cómo ve la Argentina en un futuro?

- Ni yo sé qué ideología política tengo, porque me cuesta mucho creer en la política, en las primarias no voté porque estaba de gira. Siento que hay dos países: el previo a las elecciones y el país real que es cuando las elecciones se cristalizan. El previo a las elecciones es un mundo fantástico donde hay mucha pomposidad y poca posibilidad de concretar y sostener proyectos políticos. Es como que yo quiera hacer La casa de Bernarda Alba y llegado el día del estreno, no haya logrado que las actrices tengan el texto sabido. A los políticos les funciona la ambición, no les preocupa demasiado las cosas que no pueden cumplir.

l ¿Qué noticias de las últimas semanas le provocaron mayor impacto?

- La tragedia de los trenes por recurrencia me generó muchísimo impacto, porque la primera vez que pasó fue conmocionante y siguen pasando cosas con los trenes. Entonces hay momentos de infelicidad y de inoperancia extrema. Las tragedias muchas veces se pueden evitar, cuando yo pienso en Cromañón, en la tragedia de Rosario y la gente que muere, pienso qué sucedió para no aprender nada. Uno en general se hace bastante el pelotudo hasta que le toca de cerca, como cuando una prima mía casi pierde la vida en Cromañón y la puede contar.

l ¿Cómo ve a la presidenta Cristina Kirchner?

- Siempre me gustó que la Argentina tuviera una mujer en el poder porque somos un país muy machista. Creo que hay dos Cristinas, una "con" y otra "sin" Néstor. Nosotros también somos así, solos o acompañados. La escuché definir a Néstor como el gran amor de su vida y en la actualidad creo que está sola. Me quedo con la Cristina que acompañaba a Néstor.

l ¿Algún logro para destacar?

- La ley de igualdad entre otros y de lo que no me gusta remarco lo narcisista de ella. Que se compre o deje de comprar una cartera Louis Vouiton o se haga botox, me chupa un huevo, eso no construye la identidad política de un Presidente. Me jode lo "yoico" de no mantener un vínculo fluido en la comunicación respecto de lo que hace, un vínculo tan trabado con la prensa y no querer dar respuestas. Y no quiero ser impiadoso, pero cuando uno no tiene muy claras las respuestas es mejor no dejar preguntar. Ella tiene, por conducta, no querer explicar y cuando pasan cosas muy contundentes hay que dar explicaciones. Estuvo muy bueno lo que hizo al principio y estamos entrando en el final de un mandato en el que pasaron cosas buenas y malas, y como no se ve todo en la inmediatez veremos con el tiempo que nos dejó.

l ¿Cómo se lleva con la inflación?

- Gasto en efectivo en lo cotidiano, en la comida, en taxis, le pago a un tío que me hace de remisero y paga mis cuentas, estoy tratando de recuperar un dinero que me robaron para poder comprarle una casa a mi mamá, ceno con amigos, todo lo que gasto en mi funcionalidad no es derroche, aprovecho canjes, gasto y ahorro.

l ¿Cree que hay división de actores según la ideología política?

- Escuchar la adhesión política de un actor me condiciona como espectador. Hoy hay mucha información personal de los actores en los medios y a la hora de calificar un trabajo prefiero no saber tanto de su vida privada para juzgarlos actoralmente, sin condicionamientos. Alejandra Canosa z we