Sin olvidar que la familiaridad europea con que se desenvuelven ciertas actitudes no deja de estar imbuida por la influencia del mundo musulmán, donde el ritmo de las tratativas comerciales y de la toma de decisiones suele resultar excesivamente lento, antes de realizar un viaje de negocios a territorio egipcio valdrá la pena recordar las siguientes costumbres locales:

z Es tradicional que los egipcios repitan saludos o expresiones de bienvenida varias veces durante una primer entrevista.

z Aunque pueda observarse una mayor apertura a las ideas occidentales en relación a otros países musulmanes, a la hora de hacer negocios los valores del Islam son usualmente tenidos en cuenta.

z Uno de los factores por los cuales es crucial conocer a la contraparte negociadora es que los ejecutivos egipcios tienden a asociar ideas según sus experiencias personales, filtrando la información recibida de un modo excesivamente subjetivo.

z El liderazgo del jefe de una delegación empresarial es determinante, pero las decisiones siempre son encauzadas a través del consenso grupal. Como una particularidad dentro del mundo árabe, en ocasiones las mujeres ocupan posiciones de máxima responsabilidad.

z Las ejecutivas de Egipto en su gran mayoría guardan parámetros de comportamiento orientados según las costumbres del Viejo Continente.

z La marcha de las tratativas avanza ineludiblemente con lentitud. La opción de lograr resultados inmediatos no suele ser seriamente considerada en las propuestas de un acuerdo.

z Intentar acelerar los tiempos de la toma de decisiones suele ser fútil, y hasta puede derivar en resultados contraproducentes.

z La tradicional pasión árabe por el idioma podrá derivar en una marcada retórica, incluyendo un lenguaje florido donde no faltarán tintes poéticos o expresiones de emoción.

z Las relaciones personales deberán ser bien cuidadas, ya que las negociaciones probablemente no tomarán un rumbo definido hasta que los ejecutivos egipcios consideren que pueden entablar un diálogo con confianza.

z En Egipto se tiende a hablar de cerca con un interlocutor, usualmente incluyendo contactos físicos durante las conversaciones. Mantener la distancia será visto como una negativa expresión de frialdad.

z Mientras se permanezca sentado no deben cruzarse las piernas. En todo caso, es imprescindible evitar que la suela de los zapatos quede en momento alguno dirigida hacia otra persona, ya que esa actitud se considera ofensiva.

z Un "sí" como respuesta seguramente significará un "posiblemente", por lo que no hay que dar por finalizadas las negociaciones hasta dejar en claro los detalles y obtener la firma de un contrato. z we