Ni los precios en niveles comparables a los de ciudades como Nueva York, Tokio o París, contribuyeron a reducir el ritmo de las ventas de inmuebles en Rio de Janeiro. Al contrario de lo que se imagina, con el metro cuadrado entre las diez ciudades más caras del mundo, llegando a R$ 50.000 en la Avenida Delfim Moreira, frente al mar en el barrio de Leblon, la velocidad de venta de propiedades cariocas sólo aumenta.

Algunas constructoras especializadas en ofertas de precio elevado en la Zona Sur de Rio, como Concal o Mozak, ni siquiera arman stands en los nuevos edificios en lanzamiento; a través de telemarketing venden un edificio entero en menos de un mes. Las casas y edificios antiguos sin protección por patrimonio histórico están desapareciendo, como las estaciones de servicio.

Según ejecutivos del sector, la ciudad de Rio pasó diez años con poco movimiento de compra de inmuebles. Todo sucedió de una única vez, Mundial de Fútbol, Olimpíada y UPP (Unidad de Policía Pacificadora, con acción relevante en las favelas). Esto levantó el astral carioca, dijo Rogerio Jonas Zylbersztajn, vicepresidente de RJZ Cyrela.

Se volvió a comprar propiedades para los hijos. La valorización comenzó a atraer a los inversores de otros estados y hasta a extranjeros, dijo Zylbersztajn.

Según el informe de Fipe en convenio con el portal Zap inmuebles, en barrios como Copacabana el metro cuadrado se valorizó 40,4% en los últimos doce meses. En Leblon, el alza fue de 22,9% y, en Botafogo, de 35,2%.

Mosak Ingeniería, una empresa de mediano porte especializada en construir edificios de lujo en la Zona Sur, compró el año pasado un terreno en Leblon. Los 24 departamentos de 90 metros cuadrados, distribuidos en seis pisos, se vendieron en 30 días, antes de que el restaurante fuera derribado. Los precios oscilaron entre R$ 1,5 millones y R$ 3 millones.

Isaac Elehep, director de la constructora, revela que quién compra, en su mayoría, son inversores, entre ellos personas del interior de Rio, de Minas Gerais y de San Pablo. Tengo un registro de potenciales clientes. Cuando cierro un proyecto, mando un e-mail y ellos nos buscan, contó. Elehep, que vendió en promedio a R$ 18.000 el metro cuadrado en este edificio, planea cobrar R$ 20.000 en el próximo emprendimiento. Hoy, en la playa, se cobra entre R$ 40.000 y R$ 50.000 el metro cuadrado. Nosotros vamos aumentando, vamos probando.

La aceleración del mercado hizo que la empresa aumente su facturación de R$ 50 millones en 2009, a R$ 100 millones en 2010 y ahora espera crecer 50% en 2011. Todas las obras son en sistema de administración, pero con precio garantizado. O sea, el comprador paga todo el inmueble durante la construcción.

Rubem Vasconcellos, director de Patrimóvel, mayor inmobiliaria de Rio, dijo que la ciudad es muy atractiva para los brasileños. Todo el mundo quiere tener un departamento en Rio para el fin de semana, feriado o para envejecer en Rio, afirmó.

Vasconcellos dijo que hay ejecutivos, que antes alquilaban departamentos en Rio durante Carnaval o Año Nuevo, y que ahora están comprando. Porque el alquiler de temporada supera R$ 15.000 por mes. En Carnaval es más de R$ 1.000 por día. Los hoteles están llenos y son muy caros.