Los índices de precios de Brasil cerraron el trimestre con fuertes y generalizadas alzas. En marzo, el ndice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) subió 0,79%, variación casi idéntica al 0,8% de febrero, reflejando la re-aceleración de las cotizaciones de alimentos, la disparada de los precios de los pasajes aéreos y combustibles, el aumento expresivo de los productos de vestuario y la elevación significativa de los servicios (como alquiler, empleados doméstico y mensualidades escolares).
En el primer trimestre, el IPCA subió 2,44%, el alza más significativa en el período desde el 5,13% del primer trimestre de 2003, cuando la inflación sufría el impacto de la fuerte desvalorización del cambio que ocurrió en 2002.
En 12 meses, el indicador acumula variación de 6,3%, cerca del techo de la meta establecido por el gobierno, de 6,5%, que puede romperse en el segundo trimestre -antes, la expectativa dominante era de que eso ocurriría en el tercer trimestre-. El Itaú Unibanco estima que, en abril, el IPCA tendrá un aumento de 6,56% en doce meses.
Para el economista Fabio Ramos, de Quest Inversiones, la peor noticia del IPCA fue la diseminación de las presiones inflacionarias. El índice de difusión, que muestra el porcentaje de productos en alza, pasó de 61,7% en febrero a 68,2% en marzo. Los aumentos, según Ramos, están lejos de concentrarse en el grupo alimentación y bebidas, cuyas cotizaciones subieron 0,75% en marzo, después de un aumento de 0,23% en febrero.
El indicador de difusión que excluye alimentos para el hogar deja eso claro. Calculado por el Santander, mostró que 71,8% de los productos avanzaron en marzo, más que el 68,4% del mes anterior. Hubo fuertes alzas también en alcohol y nafta, en bienes industrializados como vestuario y en servicios, destacó Ramos. Los precios del alcohol aumentaron 10,78% en marzo. Eso contribuyó a la suba de 1,97% de la nafta -hay que considerar que a ese combustible se adiciona el etanol. En el grupo de transportes, se destacó el aumento de 29,13% de los pasajes aéreos. Los precios de la ropa subieron 0,56%.
El IPCA de marzo vino bastante malo, dijo el economista jefe del Banco Fator, José Francisco de Lima Goncalves. El economista notó que el grupo de bienes industriales aumentó 0,44% en marzo, más que el 0,24% de febrero y que el 0,16% de marzo de 2010. Para Goncalves, es una señal de que hubo espacio para el traspaso al sector minorista de las presiones de costos que alcanzan a la industria.
Los servicios aumentaron 0,85%, menos que el 2,28% del mes anterior, cuando el avance de 5,81% del grupo educación hizo disparar ese ítem. La cuestión es que la variación fue aún fuerte, como destacó el economista Fabio Romao, de LCA Consultores. En marzo de 2010, ese grupo avanzó 0,71%, notó el experto. En 12 meses, los servicios muestran una elevación de 8,5%. El grupo servicios personales (que incluye tareas de empleados domésticos, manicuras y peluqueros) subió 1,41%.
Para Ramos, el mercado de trabajo es una fuente de presión estructural sobre los precios, que suben empujados por otros factores como la suba de las commodities. Tatiana Pinheiro, del Santander, destacó que la indexación aún es elevada en Brasil, lo que hace que la inflación pasada alimente la futura.
Los núcleos del IPCA tampoco traen buenas noticias. El que se calcula por doble ponderación, que reduce el peso de los productos más volátiles, subió 0,7% en marzo, acumulando en 12 meses un alza de 6,4%. El que excluye algunos alimentos y combustibles también avanzó 0,7%. En doce meses, subió 6,2%.
El resultado de marzo produjo una nueva ola de revisiones de las expectativas para el año. LCA Consultores aumentó su estimativa de 5,7% a 5,8%, mientras Rosenberg & Asociados elevó la suya de 5,9% a 6,3%.
En tanto, el ndice General de Precios - Disponibilidad Interna (IGP-DI) aumentó 0,61% en marzo, menos que el 0,96% de febrero. Hubo una pérdida de aliento en los precios al productor, tanto de los bienes agropecuarios como de los industriales, pero se aceleró la inflación al consumidor y el costo de la construcción. La variación de los bienes agropecuarios al productor cayó de 2,6% a 1,08%, un movimiento que, para Romao, puede traer alguna descompresión de los alimentos en el IPCA de abril.