En esta noticia

El pollo es uno de los tipos de carne más elegidos al momento de escoger una proteína para la dieta diaria y en el mercado pueden encontrarse diferentes tipos como pollo de granja o industrial y pollo de corral, cuyas diferencias suelen generar inquietud.

Aunque ambos proceden de aves jóvenes destinadas al consumo, existen diferencias claves relacionadas con las condiciones de cría, su alimentación, el tiempo de engorde y sus características distintivas. Todas estas particularidades pueden influir en el sabor, la textura, el color y el precio.

Pollo de corral o pollo de granja: qué diferencia hay

De acuerdo con lo explicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, la principal diferencia radica en cómo se crían las aves.

El pollo de granja industrial se produce mediante sistemas de cría intensiva. Las aves crecen rápido hasta alcanzar el peso adecuado para su comercialización (1kg) y su alimentación está específicamente diseñada para este fin.

Como consecuencia de este sistema de producción, se trata de una carne de color más blanquecino o pálida, textura tierna y sabor menos intenso.

El pollo de corral, en cambio, se cría en condiciones diferentes y tiene un período de crecimiento más prolongado (3kg). En este caso la alimentación es a base de granos y se desarrolla en condiciones de semilibertad. La carne es más amarillenta, tiene una textura más firme y sabor más pronunciado.

La diferencia principal radica en el tamaño del ave.
Fuente: IA
La diferencia principal radica en el tamaño del ave. Fuente: IA

Qué conviene comprar: pollo de corral o pollo de granja

No existe una única respuesta a esta pregunta, dado que la elección dependerá de las preferencias de cada persona.

El pollo de corral puede ser una buena opción para quienes optan por priorizar:

  • Una carne de sabor más intenso
  • Una textura más firme
  • Características diferentes en cuanto al color de la carne

Por otro lado, el pollo de granja puede resultar conveniente para quienes prefieren

  • Una carne más tierna
  • Un sabor más suave
  • Un precio generalmente más competitivo

Es importante considerar que, desde el punto de vista nutricional, el contenido de grasa dependerá del corte elegido y de si se consume con o sin piel.