

Los dos pilotos de un Airbus A320 que volaba a 36.000 pies con 153 pasajeros a bordo se quedaron dormidos durante 28 minutos y desviaron la aeronave de su ruta asignada. Así lo confirmó el organismo de investigación de accidentes de Indonesia, que atribuyó el episodio a fatiga no gestionada.
Ambos tripulantes habían sido habilitados esa misma mañana por los controles de aptitud física de rutina. El vuelo, operado por Batik Air entre Kendari y Yakarta, transportaba en total 159 personas entre pasajeros y tripulación.
¿Por qué los controles de aptitud física no detectaron el cansancio de los pilotos?
Los chequeos previos al vuelo evalúan el cuerpo, no la noche anterior. Miden presión arterial, frecuencia cardíaca, visión y salud general, pero no incluyen ninguna medición del sueño acumulado.
Por esa razón, un piloto puede aprobar todos los controles y aun así subir a la cabina con un descanso insuficiente. El copiloto del vuelo tenía cerca de 53 horas libres antes del viaje, pero las había ocupado en gran parte con sus mellizos recién nacidos y una mudanza, sin reportar el nivel real de agotamiento con el que llegó a la cabina.

¿Qué pasó durante los 28 minutos sin respuesta y qué medidas se piden ahora?
Con el avión en piloto automático, el comandante pidió descansar la vista y cedió los controles. El copiloto, que debía vigilar la cabina, también se durmió. El sistema mantuvo el rumbo cargado, pero no corrigió el desvío respecto de la ruta asignada, y el control de tráfico aéreo no obtuvo respuesta durante 28 minutos.
El organismo investigador determinó que la aerolínea exigía revisiones de cabina cada 30 minutos, pero no había definido quién debía ejecutarlas cuando un piloto quedaba solo en los mandos. A partir del hallazgo, pidió incorporar una gestión formal de la fatiga y reglas más estrictas de descanso previo al vuelo, en lugar de depender de que cada tripulante reporte su propio cansancio.













