El calentamiento global es una de las principales preocupaciones de la agenda mundial y, en ese marco, el reciente descubrimiento de nuevas "huellas negras" capaces de influir en su avance alarmaron a los científicos.
Un trabajo recientemente publicado en Nature detalla que diversas filtraciones de metano, un gas sumamente contaminante, fueron encontradas en las costas del Mar de Ross, en la Antártida.
Este preocupante hallazgo insta a los científicos a preguntarse sobre las proyecciones climáticas realizadas y los factores considerados para su elaboración.
Las "huellas negras" que encienden las alarmas de la comunidad científica
El metano es un gas incoloro y altamente nocivo que se encuentra debajo del mar y puede "fugarse hacia la superficie" a través del océano. Según lo indican los expertos, al menos 40 nuevas filtraciones fueron detectadas en la Antártida, encendiendo las alarmas climáticas.
Aunque las liberaciones de metano de esta zona no se posicionaban como una problemática común, la evidencia de 40 fugas podría demostrar lo contrario, pues son comprendidas como una potencial amenaza para la atmosfera que actualmente no está siendo considerada al momento de realizar proyecciones.
"Si bien se desconoce el origen y los mecanismos subyacentes de estos sistemas de filtración emergentes, procesos similares en el paleoregistro y el Ártico se han atribuido al cambio criosférico impulsado por el clima", afirman los expertos, sugiriendo que los cambios en el hielo podrían ser cruciales para desencadenar este proceso.
Peligro climático: el potencial círculo vicioso que podría estar desencadenándose en la Antártida
Frente a las sospechas de que las fugas de metano podrían ocurrir en otras zonas de la Antártida y no únicamente en el sector estudiado, aumentaron las alertas sobre un posible "ciclo de retroalimentaciones positivas preocupantes".
Es decir, si el aumento de la temperatura fomenta el derretimiento de los hielos o el calentamiento del lecho marino y eso consecuentemente libera metano, luego este gas contaminante se filtra y llega a la atmósfera para intensificar el calentamiento, estaríamos frente a un "circulo vicioso" donde el problema se vuelve a su vez la causa.
En ese marco, los expertos detallan que es necesario realizar nuevas investigaciones con coordinación internacional para confirmar los mecanismos causantes de la liberación de filtraciones y sus implicaciones ambientales, permitiendo a la ciencia desarrollar entonces estrategias conjuntas para hacer frente a este panorama.