Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) y su sindicato firmaron este martes un preacuerdo en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social que busca ordenar la reestructura tras el cierre anunciado de la planta industrial de Minas.
De los 59 operarios afectados, 28 aceptaron trasladarse a la planta de Montevideo; el resto podrá acogerse a un mecanismo de retiro incentivado que incluye prejubilaciones y jubilaciones. Las prejubilaciones se aplicarán a partir de los 53 años —ampliando así el rango respecto del acuerdo anterior— hasta los 59.
Además de las relocalizaciones, el preacuerdo apunta a impulsar la producción nacional: la empresa sustituirá la importación de algunas marcas y aumentará el volumen de elaboración en Uruguay. El sindicato destacó como objetivo que todas las marcas de FNC lleguen a producirse íntegramente en el país, reemplazando gradualmente los productos importados por alternativas nacionales.
Para facilitar ese incremento de capacidad, FNC anunció una inversión de 14 millones de dólares destinada a habilitar una nueva línea de producción de latas en la planta de Montevideo. La inversión se presenta como clave para absorber parte del personal trasladado y para sostener la mayor demanda interna prevista tras la sustitución de importaciones.
El tercer eje del preacuerdo es la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. El cambio se implementará inicialmente mediante un plan piloto de dos meses en 2027, que aplicará la semana de 40 horas sin pérdida salarial en varios sectores de la empresa, y servirá para evaluar su impacto operativo y económico.
El sindicato valoró el acuerdo por haber logrado frenar la intención inicial de la empresa de suprimir 80 puestos de trabajo como parte de la reestructura. Mañana, desde las 13 horas, los afiliados se reunirán en asamblea general nacional en el Platense Patín Club para someter a votación el preacuerdo firmado en el MTSS, cuya aprobación definirá los pasos concretos del proceso de transición.











