Rebill, la fintech argentina que desarrolla infraestructura de pagos para empresas que operan en distintos países, cerró una ronda de inversión pre-Serie A por u$s 5,4 millones. La operación contó con la participación de ejecutivos de SpaceX y Adyen que invirtieron a título personal, además de Guillermo Rauch, fundador y CEO de Vercel.
Con este nuevo fondeo, la compañía superó los u$s 9 millones recaudados desde su creación, en enero de 2020.
La ronda se cerró en septiembre y tuvo como punto de partida la decisión de Rauch de volver a invertir en la empresa. El emprendedor argentino, al frente de la compañía de infraestructura para desarrolladores Vercel, ya había respaldado una startup anterior de Nahuel Candia, fundador y CEO de Rebill, y fue uno de los primeros inversores de su actual proyecto.
A ese respaldo se sumaron ejecutivos de Adyen, referente global en infraestructura de pagos, y SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk.
El problema que busca resolver Rebill aparece cuando una compañía quiere vender en distintos países y necesita aceptar los medios de pago que utiliza cada mercado.
Para hacerlo por su cuenta, debe resolver acuerdos con bancos y procesadores, cumplir con regulaciones locales y, en muchos casos, constituir una sociedad en cada país. La plataforma, en cambio, permite centralizar los cobros y operar con medios de pago locales sin que cada cliente tenga que montar su propia estructura legal y financiera.
La empresa opera actualmente en la Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Estados Unidos.
Entre sus clientes se encuentran Henry, la plataforma educativa; Assist 365, especializada en asistencia al viajero; y TripleTen, una compañía estadounidense de formación en tecnología.
Qué hará con los u$s 5,4 millones
El crecimiento en Estados Unidos será una de las prioridades de Rebill durante los próximos 12 meses. La fintech ya ofrece procesamiento de tarjetas y pagos en dólares en ese mercado. Ahora busca profundizar sus alianzas financieras y ampliar las herramientas disponibles para administrar y transferir fondos.
“También vamos a fortalecer los otros cinco mercados donde ya operamos, y Perú forma parte de la próxima etapa de expansión”, adelantó Candia a El Cronista.
Para eso, desarrolla dos nuevas líneas de negocio. La primera es Rebill Treasury, que apunta a resolver la gestión del dinero que las empresas cobran en distintos mercados. La herramienta permite mantener saldos en varias monedas, convertirlas y pagar a proveedores y socios en diferentes países sin depender de un banco distinto en cada lugar.
La segunda es Rebill Platforms, una solución para que compañías de software, marketplaces y otras plataformas incorporen cobros y pagos a sus propios productos, con su marca, mientras Rebill opera la infraestructura financiera por detrás.
“Esto nos abre un mercado mucho más amplio. La oportunidad está tanto en compañías latinoamericanas que buscan internacionalizarse como en empresas estadounidenses y globales que necesitan operar en las Américas”
El crecimiento detrás de la ronda
Rebill llega al nuevo fondeo con un crecimiento acelerado. Entre enero y septiembre de 2026, multiplicó por cuatro su cantidad de comercios activos y por 3,1 el volumen mensual de pagos procesados. Esto se traduce en un incremento de aproximadamente 210% en ese indicador.
La historia de Rebill comenzó a tomar forma en 2018, cuando Candia desarrolló para una aseguradora argentina un sistema para automatizar el cobro de pólizas. En ese proyecto detectó las dificultades que enfrentaban las empresas para gestionar pagos recurrentes en América Latina.
Dos años después -con un préstamo inicial de u$s 20.000- fundó Rebill, que inicialmente se enfocó en las suscripciones de negocios digitales y luego evolucionó hacia una infraestructura para que las compañías puedan cobrar, administrar y mover dinero entre países.
A medida que sus propios clientes comenzaron a vender en otros países, sumó mercados y desarrolló nuevas capacidades.
El equipo está compuesto por Francisco León, ex CEO de PayU para América Latina; Ariel Díaz Ailan, como COO de la empresa, y Rubén Maier Enzler como director de Tecnología (CTO).
“Durante estos años desarrollamos algo que requiere tiempo y es difícil de replicar: integraciones locales, alianzas con instituciones financieras y capacidades operativas para resolver las particularidades de cada país”, afirmó Candia.
La fintech cuenta, además, con la certificación PCI DSS Nivel 1, el máximo estándar de seguridad de la industria de pagos, y opera con licencias propias en sus principales mercados.