Mientras los bingos cerraron un acuerdo con el gobernador Daniel Scioli para aportar fondos que permitirán abonar aguinaldos a cambio de la extensión de las licencias, y a pesar de que legisladores kirchneristas buscan estatizar el negocio del juego en la provincia de Buenos Aires, la sociedad dueña del Casino del Tigre también salió a ofrecer ayuda financiera al mandatario bonaerense.

En realidad, la empresa Trilenium reclama tener el mismo trato brindado a las salas de bingo y se le prorrogue por decreto la concesión del emprendimiento ubicado en la localidad de Tigre, cuya concesión vence en 2013.

Según pudo saber El Cronista, Trilenium pretende ampliar su operación a cambio de anticipar pagos, tal como lo hicieron las 14 salas de bingo que aportaron al operativo aguinaldo y recibieron una extensión automática de sus permisos de explotación sin licitación y por 15 años.

La medida fue dispuesta por una resolución firmada por el titular de Loterías y Casinos, Jorge Rodríguez. La Provincia estableció un canon extraordinario e inmediato por $ 1.100 millones, y otro, accesorio y en 60 cuotas, por $ 400 millones.

Y si bien en el caso del Casino del Tigre, el aporte no se lleva a cabo mediante un canon, se trataría de un monto cercano a los $ 400 millones, si la extensión de la concesión llega también a 15 años.

Trilenium está formada por la empresa Boldt y Sociedad Comercial del Plata (SCP) y explota el Casino del Tigre desde 1999. Boldt es la misma empresa acusada por el gobierno nacional de estar detrás de las denuncias contra el vicepresidente Amado Boudou por el caso Ciccone.

La sociedad en la cual participa y que controla el Casino de Tigre está operando con el contrato vencido que fue prorrogado en diciembre de 2009 por Scioli hasta diciembre de 2013, cuando se debería llamar a licitación para entregar el establecimiento a otro concesionario.

Sin embargo, Trilenium pretende seguir, para lo cual argumenta los perjuicios supuestamente provocados a su negocio por el incumplimiento de una cláusula que le brindaba exclusividad de 150 kilómetros a la redonda para operar. Según la empresa, varios de los bingos que ahora han extendido sus concesiones, operan dentro de esa zona de exclusión.

Por este motivo, la empresa advirtió que el marco jurídico contractual se había alterado y solicitó al gobierno provincial extender la concesión. Como no hubo acuerdo, realizó presentaciones judiciales por entender que el cambio contractual produjo una clara violación al derecho de propiedad. Ese juicio sigue vigente.

De manera adicional, la semana pasada, Antonio Tabanelli, presidente de Boldt, le envió una carta al titular de Lotería bonaerense solicitando igual tratamiento para Trilenium que el otorgado a los bingos.

Como argumento esgrime los prejuicios causados al negocio del Casino de Tigre por no haberse cumplido con la exclusividad.

Sostiene también que, a pesar de tratarse de la misma actividad de juegos de azar, la situación de Trilenium ha sido mas gravosa si se tiene en cuenta que las salas de bingo perciben el 66% de la rentabilidad producida por las máquinas, mientras que Trilenium percibe el 41,33% más IVA. Por ese motivo, en la misiva Tabanelli califica de discriminatorio el trato oficial con Trilenium. No se comprende la razón de discriminar a Trilenium, si se tiene en cuenta que a partir de la instalación de las salas de bingo se ha violado el contrato del Casino de Tigre, resalta la carta a la cual tuvo acceso El Cronista.

Tras advertir que la Provincia podría incurrir en una violación al principio de igualdad ante la ley, Trilenium aclara que de no tener éxito en su pedido, acudirá nuevamente a la Justicia.

Si bien fueron consultadas tres fuentes de la gobernación, al cierre de esta edición no se había brindado ninguna respuesta oficial sobre el tema.