Las franquicias argentinas sumaron locales en el primer semestre de 2026, pero la expansión convivió con una caída de la actividad y retornos inferiores a los previstos. Los datos exponen una tensión para el negocio de las franquicias: sumar puntos de venta ya no garantiza mejores resultados para las marcas ni para quienes invierten en ellas.
Según un relevamiento de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF) y el Clúster de Franquicias de Córdoba (CFCor), la red creció 1,9% -por debajo del 2,6% registrado en el mismo período de 2025- mientras que el nivel de actividad retrocedió 1,4% interanual.
El relevamiento se realizó entre el 20 de julio y el 25 de agosto sobre 60 marcas de distintos rubros, niveles de inversión y regiones del país. En conjunto, operan 5674 puntos de venta en la Argentina, de los cuales el 84,7% corresponde a franquicias y el resto a locales propios.
El deterioro se profundizó frente a un año atrás. En el primer semestre de 2025, apenas el 5% de las marcas había reportado una caída de su actividad. En la primera mitad de este año, la proporción trepó al 38,3 por ciento. En paralelo, las empresas que registraron retornos inferiores a los previstos pasaron del 18% al 47% en la comparación interanual.
Más locales, pero con un crecimiento desigual
Durante los primeros seis meses del año, las marcas incorporaron 179 locales y cerraron 72, con un saldo positivo de 107 puntos de venta. El 41,7% de las marcas aumentó su red, el 38,3% mantuvo la misma cantidad de locales y el 20% la redujo.
La presión sobre los resultados aparece también en la política de precios. El 48% de las marcas relevadas aumentó sus precios por debajo de la inflación del semestre, mientras que el 45% los ajustó en línea con el índice y apenas el 7% logró incrementarlos por encima.
“El dato deja expuesta una tensión distinta a la de los años de alta nominalidad. Con inflación de un dígito mensual, el precio dejó de ser el instrumento con el que se recomponen márgenes y pasó a ser el instrumento con el que se defiende volumen. En las conversaciones que acompañaron el relevamiento aparece de manera recurrente la misma explicación: uso intensivo de promociones y descuentos para sostener el nivel de actividad”, destacó el informe.
El efecto se refleja en los retornos de la inversión. El 46,7% de las marcas obtuvo una rentabilidad inferior a la prevista. Hacia el segundo semestre, sin embargo, las expectativas son más prudentes que a comienzos del año. El 60% de las marcas espera que la rentabilidad se mantenga.
Abrir un local cuesta más en dólares
La presión sobre los retornos se combina con una mayor inversión inicial para poner en marcha una franquicia. Según el relevamiento, la mitad de las marcas requiere entre u$s 16.000 y u$s 50.000 para abrir un nuevo punto de venta, sin incluir la obra civil. Otro 30% demanda entre u$s 51.000 y u$s 100.000, mientras que el 5% se ubica por debajo de los u$s 16.000.
En ese sentido, la inversión promedio estimada pasó de unos u$s 79.500 a u$s 87.200 en seis meses, un incremento cercano al 10% en dólares.
El encarecimiento de la apertura responde, según el informe, a que los costos de obra, equipamiento y remodelación en pesos avanzan por delante del tipo de cambio. Así, el potencial franquiciado enfrenta una doble exigencia: necesita más capital para ingresar al negocio y debe evaluar un retorno que, en una proporción creciente de casos, queda por debajo de lo esperado.
Ante ese escenario, el desarrollo de formatos que requieran una inversión inicial menor aparece como una alternativa para sostener el ingreso de nuevos franquiciados. La reducción de la barrera de entrada permitiría ampliar el universo de inversores, aunque el resultado también dependerá de que los nuevos locales sean rentables.
Las marcas no abandonan sus planes de expansión
Pese al deterioro de la actividad y los retornos, la mayoría de las empresas todavía busca crecer. El 83,3% de los encuestados declaró que busca activamente nuevos franquiciados. La proporción, no obstante, cayó frente al 95% que manifestaba esa intención a comienzos de 2026.
En conjunto, las redes proyectan abrir 418 puntos de venta durante todo el año. El mapa muestra que las empresas siguen interesadas en sumar locales, pero distribuyen sus planes entre distintos mercados y evalúan con mayor cuidado dónde instalarse.