La mayor demanda de coberturas especializadas elevó 12% los seguros contra Daños sin autos durante el tercer trimestre de 2025, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), en un contexto en el que el sector asegurador en su conjunto registró un crecimiento real de 7.9%.
Dentro de este segmento, sobresalieron los ramos marítimo y transportes, con un incremento de 29.5%; incendio, con un alza de 14.6%, y riesgos catastróficos, que avanzaron 6.5%, lo que reflejó una mayor diversificación de coberturas frente a un entorno de riesgos más complejo.
Diversificación de coberturas impulsa el crecimiento
En este contexto, Gabriel Sánchez, Director General Adjunto en GMX Seguros, señaló que “los seguros son un mecanismo de protección financiera ante cualquier eventualidad que puede poner en riesgo tus bienes. Existen diferentes seguros que se pueden complementar de acuerdo con tus necesidades para tener una cobertura integral”.
GMX Seguros, empresa mexicana especializada en Responsabilidad Civil y Daños, explicó que un seguro contra Daños es un contrato que protege económicamente el patrimonio del asegurado, como edificios, locales, maquinaria y contenidos, ante riesgos imprevistos expresamente amparados en la póliza, entre ellos fenómenos naturales, accidentes o hechos delictivos, según las coberturas contratadas.
Paramétricos y RC ganan relevancia
Estas pólizas se activan cuando ocurre un siniestro que genera una pérdida parcial o total del bien asegurado, derivada de un riesgo previamente identificado, cuantificable y cubierto dentro del contrato de seguro, y pueden complementarse con coberturas adicionales para ampliar la protección financiera.
Entre estas coberturas destacan los seguros paramétricos, que otorgan una indemnización automática cuando un fenómeno natural supera los parámetros previamente establecidos en la póliza, como la magnitud de un sismo o la intensidad de un huracán, sin necesidad de evaluar los daños físicos, lo que permite contar con liquidez inmediata para atender gastos urgentes.
Otro componente clave es la Responsabilidad Civil (RC), cuya finalidad es cubrir los daños personales y patrimoniales causados a terceros, derivados de actos u omisiones del asegurado por los que legalmente resulte responsable.
Esta cobertura no solo aplica a actividades empresariales, sino también a profesionistas independientes como médicos, abogados, ingenieros, arquitectos y contadores, ante posibles casos de negligencia o impericia.
Protección patrimonial ante riesgos complejos
De acuerdo con el giro y la especialidad de la póliza, la Responsabilidad Civil puede incluir servicios adicionales como defensa legal, atención especializada de reclamaciones y servicios de administración y prevención de riesgos.
“Los siniestros son complejos e impredecibles, por lo que pueden generar más costos de los considerados, al grado de poner en riesgo el patrimonio y la reputación. Para responder a un entorno cada vez más desafiante, las coberturas evolucionan para ofrecer una protección financiera integral”, añadió Sánchez.