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Quálitas Controladora cerró 2025 con una utilidad neta de MXN $5,095 millones, una baja frente al año previo, tras reconocer un impacto fiscal no recurrente por cambios en el tratamiento del IVA aplicado a siniestros, concentrado en el cuarto trimestre.

Ese ajuste llevó a la aseguradora a reportar una pérdida neta de MXN $190 millones en el periodo octubre‑diciembre, aun cuando su operación mantuvo indicadores sólidos y le permitió anticipar para 2026 un crecimiento moderado y una normalización gradual de sus resultados.

Sin considerar este impacto fiscal, la utilidad neta trimestral habría ascendido a MXN$ 1,493 millones, mientras que el resultado neto anual habría alcanzado MXN$ 6,778 millones, lo que se habría traducido en un ROE de 26.9%, frente al 20.2% reportado.

Pese a este efecto, la compañía mantuvo rentabilidad anual, apoyada por su operación y por un resultado integral de financiamiento positivo, lo que permitió cerrar el año con utilidades, aunque por debajo del nivel observado en 2024.

Al cierre de 2025, Quálitas mantuvo un índice de solvencia de 362%, nivel que se ubicó muy por encima del mínimo regulatorio, lo que reflejó una posición financiera sólida pese al impacto fiscal registrado en el periodo.

Con este efecto concentrado en el último trimestre, la compañía entró a 2026 con un escenario de normalización gradual, más que de expansión acelerada.

Expectativas para 2026: crecimiento moderado y absorción del impacto del IVA

Para 2026, Quálitas previó un crecimiento de la prima emitida de un dígito alto a dos dígitos bajos, en un entorno en el que una parte relevante del impacto por la no acreditación del IVA en ciertos componentes del costo de siniestros será absorbida por la compañía, con el objetivo de mantener su propuesta de valor.

En este contexto, las tarifas se determinarán mediante un modelo multivariable, que incorpora factores como inflación en refacciones y mano de obra, frecuencia y severidad de siniestros, mezcla de portafolio, costos de servicio y condiciones competitivas, lo que derivará en un incremento promedio anual de primas cercano a la inflación.

La compañía estimó que el índice de siniestralidad se mantendrá dentro o ligeramente por encima del rango objetivo de 62% a 65%, con una normalización gradual a lo largo del año conforme se absorba el impacto del IVA.

En tanto, los índices de adquisición y operación se mantendrían en niveles consistentes con sus rangos históricos.

Bajo este escenario, Quálitas anticipó que el índice combinado se ubique en la parte alta del rango objetivo de 92% a 94%, o ligeramente por encima, mientras que el resultado integral de financiamiento se mantendría en niveles similares a los de 2025, en línea con su estrategia de inversión en renta fija.