

De acuerdo con el reporte trimestral de la consultora especializada The Competitive Intelligence Unit (The CIU) correspondiente al segundo trimestre de 2026, el mercado móvil registró una contracción acumulada de 4.9 millones de desconexiones netas durante el primer semestre del año (1.7 millones perdidas entre abril y junio), ubicando la base total en 157.1 millones de líneas activas.
Este freno redujo la tasa de crecimiento anual del parque de líneas a tan solo 0.8%, el ritmo más bajo registrado desde el cuarto trimestre de 2020, en pleno confinamiento por la pandemia.
No obstante, las cifras financieras de las telefónicas muestran la cara opuesta de la moneda. Durante dicho periodo, los ingresos de la telefonía móvil ascendieron a MXN $97,446 millones de pesos, lo que representa un incremento anual del 5.3%. El motor principal no fue la venta de equipos —que cayó 1.4%—, sino la facturación por servicios, la cual se expandió un 7.7% anual.
Depuración involuntaria salvó los márgenes
La obligatoriedad del registro disuadió el uso de “segundas líneas”, SIMs secundarias de prepago y líneas de escaso tráfico que solían inflar las cifras operativas de los operadores sin aportar margen financiero real.
Al salir de circulación millones de conexiones de bajo valor, la base restante quedó concentrada en usuarios de uso intensivo y clientes de pospago. Como resultado, el Ingreso Promedio por Usuario (ARPU) promedio del mercado mexicano se disparó 6.1% anual hasta alcanzar los MXN $151.4 pesos mensuales.
Por operador, Telcel se consolidó en la cima de esta métrica con un ARPU de MXN $194 pesos, impulsado por el empaquetamiento de planes y un mayor consumo de datos.
Mientras que su competidor más cercano, AT&T, obtuvo un ARPU de MXN $155.4 pesos, que representó un crecimiento anual de 5.9%.
A su vez, el consumo promedio de datos del mercado alcanzó un máximo histórico de 6,624 MB (6.6 GB) al mes por usuario, un avance del 5.6% anual. La consultora anticipa que el consumo cerrará 2026 bordeando los 6.8 GB mensuales.
Caída libre del churn
El entorno regulatorio también transformó la dinámica de competencia y rotación de clientes. Las adiciones brutas cayeron. Telcel registró 6.8 millones de altas en el trimestre, su nivel más bajo desde el choque operativo de la pandemia en 2020 (7.6 millones). AT&T experimentó una tendencia similar, tras haber alcanzado un máximo de adiciones a finales de 2025 que había sido de 4.7 millones de altas.
El obstáculo administrativo para dar de alta una nueva SIM tuvo un efecto secundario: desincentivó la fuga de clientes. La tasa de cancelación o churn del mercado tocó mínimos récord, promediando un 3.6%. Telcel registró un mínimo histórico de 2.6%, mientras que AT&T se redujo a 5.2%. Los usuarios prefirieron conservar su compañía actual en lugar de tramitar el registro de una nueva línea.
Mientras que Movistar (3.1%) y los operadores móviles virtuales (5.5%) mantuvieron la trayectoria de churn descendente observada en los últimos periodos.















