El gobierno mexicano logró eludir una potencial multa de u$s 219 millones, después de vencer en un arbitraje internacional a las empresas Cyrus Capital Partners y Contrarian Capital Management.
El caso fue resuelto por el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) un organismo del Banco Mundial encargado de resolver controversias entre inversionistas y Estados.
En este caso, uno de los protagonistas es Ricardo Salinas Pliego. Las empresas reclaman que compraron bonos de deuda de TV Azteca, a través filiales creadas en las Islas Caimán, pero que sus intereses resultaron afectados después de algunas resoluciones que emitió el Poder Judicial de la Federación.
Las compañías iniciaron el arbitraje en 2023, después de que el Poder Judicial frenó el cobro de la deuda de los bonos, por lo que iniciaron un arbitraje al amparo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
En la demanda, las empresas reclamaban u$s 219 millones, pero desde el inicio el caso, México sostuvo que el arbitraje de inversión no era la vía procedente para resolver el arbitraje y mucho menos aspectos relacionados con la controversia entre Cyrus y Contrarian con TV Azteca, en la cual el Gobierno de México no tiene injerencia alguna.
La defensa de México se centró en demostrar que las reclamaciones de Cyrus y Contrarian tenían serias deficiencias que impedían al Tribunal Arbitral resolver la controversia conforme el TLCAN.
El 30 de julio el Tribunal Arbitral resolvió el caso en favor de México de forma unánime.
De acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Economía, el Tribunal determinó que ni Cyrus ni Contrarian podían ser considerados inversionistas y no contaban con una inversión conforme al TLCAN, por lo que resolvió carecer de jurisdicción para resolver el caso, desestimando el arbitraje en su totalidad.
Además, el Tribunal ordenó a Cyrus y Contrarian pagar en favor de México una cantidad considerable por concepto de gastos y costos del arbitraje.