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En México, el sector automotriz camina con el freno de mano en producción y exportación de unidades nuevas, con empresas que ya bajaron la cortina de algunas plantas, mientras que otras trasladan su producción a Estados Unidos.

Y en medio del vendaval, desatado por el segundo mandato de Donald Trump en la Casa Blanca, hay una empresa que capitalizó todas sus ventajas competitivas en el momento más complicado del Siglo XXI para el ramo automotriz en México.

Daniel Alejando González, CEO de Stellantis México.Mario Alavez

Apenas el año pasado, Stellantis, la empresa que conjunta marcas como Chrysler, Dodge, Jeep, RAM y Peugeot, era el quinto lugar nacional en exportaciones de unidades nuevas, hoy ocupa el segundo puesto, con un alza anual de 30%, mientras que en el mercado doméstico, aunque se mantiene en séptimo lugar, muestra un alza de 22%, y en la producción, el repunte es de 20% anual para ocupar el tercer lugar nacional.

No se trata de ninguna receta mágica, según el director general de la empresa en México, Daniel Alejandro González, sino de detectar sus ventajas, aumentar la capacidad de producción e implementar las medidas necesarias en el momento adecuado.

La empresa produce en México los modelos de Jeep y RAM en 8 plantas diferentes, además de contar una planta exclusiva de motores para exportación, mismas que emplean a más de 21 mil personas en el país.

Pero la empresa no está conforme con este resultado y pretende seguir creciendo en el país, pues en los últimos tres años sentaron las bases para ese repunte con una inversión estimada en u$s 5,000 millones en ese lapso.

Daniel González asegura en entrevista con El Cronista que las decisiones de producción se toman con dos años de anticipación.

“Para nosotros, esas decisiones fueron en apostar a la capacidad, tenemos ocho plantas, hay que utilizarlas y eso estamos hablando solo vehículos; este año una vez más a producir más de 1 millón de motores y casi todos se exportan”, dijo.

Realmente -continuó- es un plan industrial de maximizar la capacidad productiva que tenemos aquí.

“Tenemos muy buena mano de obra, muy buena calidad. Tenemos unas plantas que ahí están, pues hay que sacarle el provecho”, afirma categórico.

Stellantis ve el vaso medio lleno

Y contrario a lo que se podría pensar, Daniel González es ampliamente optimista, en contra del sentimiento generalizado de la industria, mientras México, Estados Unidos y Canadá revisan el T-MEC y la invasión de marcas chinas.

Por una parte, el CEO en México de Stellantis destaca el crecimiento del mercado norteamericano y el ritmo histórico del mexicano.

González admite que el impacto de los aranceles existe, y pega especialmente al segmento del heavy duty, pero Stellantis, principalmente a través de Jeep y RAM tienen un fuerte cumplimiento de las reglas de origen.

“Stellantis ya tiene una producción basada en Norteamérica, y con un buen equilibrio entre Estados Unidos, México y Canadá, en los productos que son mucho más para el mercado americano, pues tienen un contenido mayor de contenido americano”, refirió.

México se mantiene entre los primeros 10 productores del mundo y está entre los 12 mercados más grandes para ventas de unidades nuevas, por lo que la marca todavía tiene un amplio margen para crecer.

El botón de muestra está en el mercado de sedanes, donde, según el ejecutivo, la venta del Dodge Attitude creció a triple dígito anual durante el tercer trimestre del año.

En este sentido, de acuerdo con datos de la empresa, este modelo vendió 3,742 en el tercer trimestre del año, un alza de 132% contra el año anterior.

Mientras tanto, en el segmento de heavy duty, la RAM tuvo el mejor trimestre de su historia, con 14,037 unidades vendidas, lo que representó una aceleración de 71% anual.

El crecimiento en estos sectores fue provocado por “un producto bien hecho con una postventa fuerte, con líderes de distribución que tienen muchos años aquí en México, y con ofertas también fuertes para ayudar al mercado mexicano”, dijo el directivo.

¿Y el T-MEC?

Para Stellantis la clave para enfrentar el futuro ante la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) es estar preparado para todos los escenarios y mantener la colaboración abierta con los gobiernos.

“Lo importante es darle a México un lugar competitivo. Creo que el secretario (de Economía, Marcelo) Ebrard también ha hablado mucho sobre la posición privilegiada, una posición competitiva en el mercado mundial para fines de producción, porque ya están establecidas las plantas, porque ya hay un desarrollo de proveedores, porque ya hay una serie de inversiones que se ven”, aseguró.

Además, advirtió que para disolver la integración de la cadena productiva de la industria automotriz en Norteamérica se tendrían que hacer inversiones multimillonarias que podrían tardar entre cinco y 10 años, una situación que “no tiene sentido”.

“Nosotros simplemente estamos trabajando con ambos gobiernos en asegurar que eso se mantenga. Tarda mucho, depende de muchos factores.
Finalmente, apostamos a que sí es posible lograr una colaboración que mantenga a México con un nivel de competitividad ante el mundo”, afirmó.

Incluso, durante la charla el directivo de Stellantis en México hizo un guiño a la estrategia de negociación del equipo liderado por Marcelo Ebrard.

“Me parece que México ha jugado muy inteligente al mantenerse bajo el radar, negociando, buscando el beneficio para México, sin hacer mucho ruido, porque hemos visto en otros países que quienes hacen mucho ruido, terminan tal vez al contrario. Yo creo que el equipo de México ha sido muy inteligente en eso”, afirmó.

Alianza sui generis

A Daniel González no le espanta la invasión de marcas chinas, e incluso, desde 2023, Stellantis tiene una participación de 21% en la empresa china Leapmotor, misma que desembarcó apenas en febrero de este año en México.

La diferencia entre las marcas chinas que se quedarán en México y las que solo están de paso se basa en el servicio postventa, de acuerdo con el directivo.

“También tenemos incluso nuestra oferta de Leapmotor, que es una marca de la que somos accionistas y que sí se diferencia (del resto del mercado chino en México), porque precisamente tiene el respaldo de la posventa, y no genera inquietud con los temas aranceles”, dijo.

En noviembre del año pasado, la Secretaría de Economía impuso un arancel de 50% a los autos provenientes de China, mismo que apenas empieza a reflejar un impacto en la llegada de las unidades de ese país.

“No hemos visto hasta ahora un impacto fuerte en el tema de aranceles, porque al cierre del año pasado, todos los puertos en México estaban llenos de unidades esperando para protegerse.
Pero ese inventario ya está por acabarse”, dijo.

En este sentido, aseguró que hay muchos distribuidores que empiezan a alejarse de algunas marcas del gigante asiático, porque “financieramente no tiene sentido”.

Sin embargo, comentó que no todas las marcas se van a ir, pues la tecnología a precios accesibles es uno de los atractivos que más valora el mercado nacional.

“Los que sí vamos a estar aquí tenemos que asegurarnos de servicio, de postventa, del valor de reventa, porque eso le va a pegar muy fuerte a muchos que compraron de esas marcas que no hay mucho respaldo”, aseguró.

Los 5 retos que enfrenta el mercado automotriz

Aunque el empresario asegura que México es un país que ofrece grandes oportunidades para el desarrollo de Stellantis, el mercado global no está exento de retos. Estos son los 5 principales que ve Daniel González.

  1. El cliente mexicano sabe lo que quiere. “No vas a venir a engañarlo, no vas a pintarle cosas porque se va muy rápido a cuenta de que le estás haciendo y el primer reto es asegurarte de tratarlo como debes, porque va a ser un cliente demandante”.
  2. Capital de inversión y políticas públicas. En el mercado latinoamericano un reto permanente es el capital de inversión y el constante cambio en las políticas públicas. “Tienes que simplemente saber que esas son las reglas del juego, cumplirlas y hacerlo lo mejor posible para entregar tus servicios o tus productos dentro de ese ambiente de negocio”.
  3. Política global. “Los conflictos que han habido, por muy lejos que estén, afectan la logística, afectan barcos, o sea, el tema geopolítico es un riesgo a hay que saberlo administrar, hay que prepararse, anticipar a veces muchas cosas”.
  4. Cambio en la cultura laboral. “Hay un reto también de gente, de la evolución de cómo es el trabajador de hoy, contra cómo era el de ayer y cómo será el de mañana”. Los empleados, dijo, ya no quieren esperar 20 años para ascender y es difícil encontrar casos de trabajadores que permanezcan 40 años en una empresa, desempeñando el mismo puesto.

  5. Usar bien la IA. La Inteligencia Artificial no sustituye a los trabajadores, pero es importante que las organizaciones aprendan a utilizarla para su beneficio. “Son herramientas que bien utilizadas nos pueden dar una ventaja que pueden migrar al tipo de trabajo que existen aquí en México”, afirmó.