La Ciudad de México dejó de ser un destino barato para vivir, al menos cuando se trata de rentar una vivienda. El precio promedio de renta en la capital mexicana alcanza los u$s 936 mensuales, una cifra superior a la que se paga en ciudades europeas como Atenas, Budapest, Bucarest, Vilna y Nicosia, de acuerdo con el Working Abroad Index 2026, elaborado por el neobanco europeo bunq.
Mientras en Bucarest la renta promedio es de u$s 587 y en Atenas de u$s 684, en Budapest y Nicosia alcanza los u$s 799, todavía por debajo de lo que cuesta rentar en la capital mexicana.
Sin embargo, el alto costo de la vivienda convive con una de las principales ventajas económicas de la Ciudad de México: su transporte público.
El gasto mensual promedio en movilidad es de apenas u$s 12.70, el tercer costo más bajo entre las 74 ciudades analizadas, solo por debajo de Luxemburgo donde el transporte es gratuito y Ho Chi Minh, en Vietnam.
El costo de vida mensual total en la capital, sin considerar espacios de coworking, asciende a u$s 1,399, prácticamente el mismo nivel que Seúl, donde vivir cuesta en promedio u$s 1,410 al mes.
“Aunque los habitantes de Ciudad de México pagan rentas similares a las de Europa, pueden ahorrar cientos al mes simplemente gracias al transporte público. Con un costo medio de tan solo u$s 12.70, los usuarios gastan una fracción de lo que gastarían en cualquier ciudad europea”, afirmó Joe Wilson, director de evangelización de bunq.
Las rentas avanzan más rápido que la inflación
El encarecimiento de la vivienda ocurre pese a que desde 2024 existe un límite legal para los incrementos de renta en contratos vigentes en la Ciudad de México.
Para 2026, el aumento no puede superar 3.69%, correspondiente a la inflación del año anterior. Sin embargo, los precios para quienes buscan una nueva vivienda continúan moviéndose a otro ritmo.
De acuerdo con el Índice de Renta de Inmuebles24, en junio de 2026 el precio promedio de un departamento de dos recámaras y 65 metros cuadrados alcanzó los MXN$ 21,921 mensuales, un incremento anual de 9.6%, alrededor de 2.6 veces la inflación.
El tope legal protege a quienes ya tienen un contrato vigente, pero no limita los precios con los que se ofrecen nuevas propiedades en el mercado.
México también enfrenta un encarecimiento desigual
El fenómeno no se limita a la capital. San Miguel de Allende registra una renta promedio de u$s 900 mensuales, mientras que en Mérida es de u$s 599 y en Oaxaca, de u$s 629.
A nivel global, la Ciudad de México todavía se encuentra lejos de ciudades como Nueva York o Londres, pero su costo de vida ya supera al de otros destinos considerados accesibles.
También rebasa a Medellín, donde la renta promedio es de u$s 762 y el costo total de vida alcanza los u$s 1,200 mensuales.
Los datos reflejan un cambio en el mapa del costo de vida en México: algunos de sus principales destinos han dejado atrás la imagen de lugares baratos para vivir, impulsados principalmente por el encarecimiento de la vivienda.
La Ciudad de México es quizá el mejor ejemplo: rentar ya cuesta como en varias ciudades europeas, aunque trasladarse siga siendo de los gastos más baratos de la ciudad.