La afiliación al IMSS para trabajadoras del hogar es obligatoria desde mayo de 2023. Esta disposición incluye a quienes realizan labores tales como:
- Limpieza
- Cocina
- Planchado
- Cuidado de menores
- Adultos mayores
- Cualquier otra tarea relacionada con el funcionamiento de una vivienda particular
Las empleadas domésticas en México tienen derecho a contar con seguridad social desde el primer día de labores. La legislación vigente obliga a los patrones a inscribirlas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), independientemente de si trabajan algunos días a la semana, para varios hogares o residen en el lugar donde prestan sus servicios.
Por ello, no registrar al personal doméstico representa un incumplimiento de las obligaciones establecidas por la ley.
¿Qué beneficios ofrece la afiliación?
Las empleadas domésticas al integrarse al IMSS obtienen:
- Cobertura médica, hospitalaria y farmacéutica
- Protección en caso de accidentes laborales o enfermedades relacionadas con su actividad
Asimismo, tienen la posibilidad de generar ahorro para el retiro, acceder a pensiones por invalidez o fallecimiento y utilizar servicios de guardería y prestaciones sociales. Adicionalmente, la afiliación activa automáticamente una cuenta en el Infonavit, lo que les permite acumular recursos destinados a una futura vivienda.
Cómo afiliarte al IMSS: paso a paso
Para llevar a cabo el trámite, es imperativo que el empleador disponga de su CURP y correo electrónico, mientras que la persona trabajadora deberá facilitar su Número de Seguridad Social (NSS), CURP, domicilio, salario y los días laborables.
Es esencial que toda la documentación esté completa para evitar contratiempos en el proceso.
Si aún no cuentas con NSS, tramítalo gratis en los servicios digitales del IMSS.
El proceso de inscripción puede llevarse a cabo por medios digitales en cualquier momento o de manera presencial en las subdelegaciones del instituto. Una vez ingresada la información requerida, el sistema produce una línea de pago para saldar las tarifas calculadas con base en el salario y los días efectivamente trabajados.
Aunque el registro no acarrea ningún costo, los aportes se establecen según el ingreso real del trabajador. El IMSS dispone, incluso, de herramientas digitales que permiten calcular el monto que debe ser cubierto tanto por el empleador como por la trabajadora o el trabajador.
Si el patrón se resiste a llevar a cabo la inscripción, hay mecanismos de denuncia disponibles ante el IMSS, accesibles a través de líneas telefónicas, plataformas digitales, correo electrónico o de manera presencial en las oficinas pertinentes.