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Los gatos suelen ocultar los signos de dolor y pueden mantener parte de su rutina incluso cuando atraviesan algún problema. Por eso, ciertos cambios pequeños en su rostro, comportamiento y hábitos pueden ser importantes para detectar que algo no está bien.

Los veterinarios recomiendan prestar especial atención a modificaciones repentinas en la conducta del animal. Observar sus expresiones, la forma en que se mueve y sus actividades cotidianas puede ayudar a identificar un posible malestar de manera temprana.

Observar sus expresiones, la forma en que se mueve y sus actividades cotidianas puede ayudar a identificar un posible malestar de manera temprana.Shutterstock

Las señales en el rostro que pueden indicar dolor en los gatos

Una de las formas de reconocer el dolor en los gatos es observar su expresión facial. Las orejas aplanadas o dirigidas hacia atrás, los ojos entrecerrados y la tensión alrededor del hocico pueden ser señales de incomodidad.

También es posible notar cambios en la posición de los bigotes. Cuando están más tensos y dirigidos hacia adelante, acompañados de una cabeza más baja de lo habitual, pueden formar parte de un conjunto de signos compatibles con dolor.

Sin embargo, una sola señal no permite determinar que el animal esté sufriendo. Los especialistas recomiendan observar varios cambios y, especialmente, comparar su comportamiento actual con el que suele tener normalmente.

Cambios de comportamiento que los dueños deben observar

Los gatos pueden esconderse más de lo habitual cuando sienten dolor o malestar. También pueden perder interés en jugar, evitar los saltos o mostrarse más esquivos cuando sus dueños intentan tocarlos.

Otros cambios pueden aparecer en actividades cotidianas. Una modificación repentina en la alimentación, el acicalamiento o el uso de la caja sanitaria también puede ser una señal de que algo no está bien.

La International Cat Care advierte que los gatos son especialmente buenos para ocultar signos de enfermedad o dolor y que pueden permanecer quietos y en silencio para no llamar la atención.

Por eso, conocer los hábitos normales del animal resulta clave. Un cambio persistente en su rutina puede ser más significativo que una señal aislada.

Qué es la Feline Grimace Scale y para qué sirve

Una herramienta utilizada para identificar posibles signos de dolor es la Feline Grimace Scale, desarrollada por investigadores de la Universidad de Montreal. El método analiza cinco características del rostro del gato para detectar expresiones compatibles con la presencia de dolor.

La escala contempla la posición de las orejas, el cierre de los ojos, la tensión del hocico, la posición de los bigotes y la postura de la cabeza. Estos elementos permiten reconocer cambios que pueden pasar inadvertidos para quienes conviven diariamente con el animal.

La herramienta funciona como una referencia, pero no permite determinar por sí sola qué causa el dolor ni reemplaza una consulta veterinaria. Si los cambios en la expresión, postura o comportamiento persisten, los especialistas recomiendan llevar al gato a una evaluación profesional. Detectar estas modificaciones a tiempo puede ayudar a identificar el origen del malestar y comenzar el tratamiento adecuado antes de que el problema avance.