El sargazo irrumpió con fuerza inédita en enero en el Caribe mexicano, colocando a Quintana Roo, el dinamo turístico del país, en el ojo de la tormenta de una emergencia ambiental.
De acuerdo con las conclusiones de un estudio de la NASA y la Universidad de Florida, el volumen del sargazo frente a las playas del estado donde se ubican destinos como Cancún, Tulum, Cozumel, Playa del Carmen y otros, se disparó a 1.7 millones de toneladas, casi cuadruplicando las 0.45 millones registradas en diciembre de 2025.
Además, el fenómeno no es solo ecológico, sino económico. La proliferación masiva de esta alga podría tener un impacto de hasta 11.6% la actividad local, con impactos que se prolongan hasta por 12 meses en el PIB turístico, de acuerdo con estudios del Banco Interamericano de Desarrollo.
Destinos emblemáticos como Cancún, Playa del Carmen y Tulum enfrentan una presión creciente sobre su reputación internacional, mientras los costos de limpieza superan los MXN $ 61 millones y las pérdidas hoteleras pueden escalar hasta u$s 129 millones, en una crisis que amenaza con erosionar la principal fuente de divisas del país.
Ojo con el Mundial 2026
El problema de sargazo, de acuerdo con la Universidad de Florida y la NASA, empeora en febrero, y puede afectar la llegada de turistas internacionales durante la Semana Santa y el Mundial de Futbol.
El pico pronosticado para junio y julio coincide con el Mundial de Futbol 2026, donde México espera millones de visitantes —con Cancún captando 43.6% de los 20.6 millones de turistas aéreos internacionales del año pasado, liderados por estadounidenses (63%)—, pero el sargazo podría provocar cancelaciones masivas, menor ocupación hotelera y afectaciones directas a turistas como irritaciones en piel y ojos por gases tóxicos, erosionando playas y ahuyentando snorkel y actividades acuáticas vitales para la economía regional.
Reciclaje, iniciativa insuficiente
En México existen distintas empresas que se dedican a la instalación de barreras, recolección y reciclaje de sargazo; sin embargo, su participación no reduce el impacto.
Las iniciativas incluyen desde el desarrollo de sandalias hasta la construcción de tarimas de logística; sin embargo, la llegada de esta planta se mantiene como uno de los principales problemas del turismo que llega a Quintana Roo.